El Mantelete

Publicado: septiembre 4, 2015 en Asedio
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El mantelete fue la primera forma de protección adoptada por los ejércitos para acercarse a los muros enemigos. El mantelete era una especie de muro formado por un panel de grandes dimensiones construido con tablas de madera. Para su construcción, en su parte trasera tenía varios refuerzos horizontales (normalmente dos en el centro, uno en la parte superior y otro en la inferior). Sobre ellas se clavaban las tablas verticales que daban a la cara exterior. Mantelete 1

Para poder ser movido tenía dos abrazaderas de cuero en su parte interior, dentro de las cuales metían los brazos los dos soldados que desplazaban la máquina. Su sistema de agarre era muy semejante al de los escudos de mano, ya que esto no era más que un escudo pero de mayores dimensiones.

Para moverlo era más cómodo si se hacía ligeramente inclinado hacia atrás, lo que facilitaba el transporte de su peso.

Con el fin de dejarlo fijo cuando se llevaba hasta el lugar deseado, disponía de dos patas en sus lados exteriores. Estas patas eran abatibles y se podían subir o bajar por medio de dos bisagras muy simples. El extremo de las patas que daba al suelo estaba ligeramente inclinado, de modo que pudiera sostenerse en el suelo de forma más firme. La construcción del mantelete era muy simple y no dejaba de ser más que un muro móvil.

El número de soldados necesarios para desplazar la máquina variaba en función de su tamaño, pero normalmente era de al menos dos, mientras que el resto se situaba detrás protegidos por ella. Como mínimo podía proteger de los disparos frontales un número de entre seis y ocho soldados.

Sin embargo, por los lados laterales y por la parte superior de la máquina, era vulnerable lo que obligaría a que para resultar efectivas fueran desplazadas unas junto a otras y formaran un muro de grandes dimensiones.

Aunque el tipo de mantelete descrito es el más habitual, Filon consideraba la existencia de variosmodelos diferentes empleados en función de las necesidades. Los mássimples estaban fabricados con mimbre y se utilizaban contra fortificaciones que no dispusieran de piezas de artillería. En cambio, si los enemigos disponían de catapultas había que hacerlos más resistentes, de modo que pudieran aguantar los impactos. Se cubrían con pieles para evitar ser quemados y se les dotaba de ruedas con la finalidad de facilitar su movimiento.

Las más complejas de estas máquinas podían estar dotadas de piezas de artillería para, al mismo tiempo que defendían, poder atacar. Sin embargo, esto parece poco creíble, ya que su función en los asedios estaba perfectamente clara y para cumplir esa función artillera ya se disponía de las torres de asedio, mucho mejor equipadas y preparadas para esta función.

Con el fin de evitar los golpes de las piedras lanzadas desde el muro también debían estar acolchados o cubrir su frente con tierra, formando una especie de empalizada que, cuando fuera necesario, podía hacerse móvil y ser trasladada a otro lugar.


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

http://www.maquinasdeasedio.com/

 

 

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