Archivos para abril, 2016


De las muchas cosas buenas que se pueden sacar de esta lectura quisiera resaltar tres, que a mi parecer aportan una visión muy importante de dos de los pueblos o culturas más importantes de la época: los Vikingos y el mundo musulmán. Para empezar, y quizás la razón más importante, es que por primera vez se recoge por escrito una visión real de los pueblos del norte y de su cultura. Por otro lado, aparece un debate que muchos dan por sentado, pero a la vista de la falta de pruebas, no se puede considerar cerrado ni obviarlo: la existencia de hombres de Neanderthal hasta la Edad Media. Por último, también es reseñable el choque cultural que aparece dentro de la novela y la visión distorsionada que tenemos hoy en día de lo que fue el mundo musulmán o el vikingo.devoradores-de-cadaveres-michel-cricton-ref6958

La historia está narrada en el año 921 de la Era Cristiana y proviene de un árabe llamado Ahman Ibn-Fadlan, un personaje histórico de cuya vida poco o nada se sabe, salvo que era una persona extraordinariamente culta y que pertenecía a la familia del califa de Bagdad a quien no admiraba particularmente. Toda la historia de la novela se basa en el relato testimonial de este embajador y se trata de un documento que describe con suma exactitud la vida y sociedad  de los vikingos. El manuscrito original no ha llegado intacto hasta nuestros días y para reconstruirlo hay que basarse en fragmentos parciales conservados en reproducciones posteriores.

Sobre la sociedad de su tiempo se saben muchas más cosas. Bagdad por ejemplo, era conocida como la Ciudad de la Luz y fue durante el siglo X la ciudad más civilizada de la Tierra, llegando a albergar más de un millón de habitantes dentro de sus murallas; era, además, centro de actividad intelectual y comercial dentro de un vasto imperio lleno de esplendor y riquezas. Era en definitiva la sociedad más avanzada culturalmente de la época. Por eso la visión que se debe de tener de Ibn-Fadlan es la de un hombre culto que manifiesta su indignación por las costumbres de los hombres del norte por considerarlas vulgares, obscenas y bárbaras. No obstante, elogia otras muchas cualidades de los vikingos a lo largo de la narración.michael_crichton_wide_crop

Cuando Michael Crichton, el autor de «Devoradores de Cadáveres», plasma las citas de Ibn-Fadlan en los pies de página, se ve a un escritor cuyo fin no es entretener, sino informar, y aunque plasme su censura hacia determinados actos realizados por los vikingos, pasa inmediatamente a sus observaciones imparciales sobre ellos. Su tono es más bien el de un recaudador de impuestos y no el de alguien que cuente un cuento y enfatice su narrativa. El propio Michael Crichton mantiene esta narrativa a lo largo del texto.

Así, la historia comienza cuando el rey de los búlgaros solicita al califa de Bagdad un emisario que le instruya en religión y le ayude a familiarizarse con las leyes del Islam. El elegido es Ibn-Fadlan, quien nunca llegará a completar su misión; las vicisitudes de su viaje le llevarán a formar parte de un grupo de vikingos, liderados por el valiente Buliwyf hasta los dominios del rey Rothgar, donde impera un terror indescriptible. El viaje servirá también para entrar en contacto con una cultura muy alejada del refinamiento de la suya, para observar las costumbres de la vida cotidiana de unos pueblos que para él son bárbaros paganos y también para maravillarse con su cultura y los valores de aquellos hombres en el momento histórico en el que vivían: el valor, la resignación ante la muerte o el excelente trato hacia sus esclavos.

THE 13TH WARRIOR, Dennis Storhoi, Asborn Riis, Albie Woodington, Mischa Hausserman, Oliver Sveinall, Daniel Southern, John DeSantis, Richard Bremmer, Tony Curran, Antonio Banderas, Neil Maffin, Clive Russell, 1999. ©Buena Vista Pictures

Así describía Ibn-Fadlan a los vikingos:

«Nunca he visto personas con un cuerpo tan perfecto, son como palmeras y rosados de piel. No llevan quartac ni caftán, sino que los hombres llevan un vestido que les cubre medio cuerpo (…) Cada uno lleva un hacha, una espada o un cuchillo. Las espadas son de hoja ancha y las empuñaduras tienen adornos francos (…) Cada individuo lleva, desde la raíz de las uñas hasta el cuello, árboles verdes, imágenes y otras cosas (tatuajes) (…) Cada mujer lleva sobre el pecho una cajita de plata, plomo o hierro, según lo rico que sea su marido. Cada caja tiene un anillo al que va unido un cuchillo que también reposa sobre el pecho. Llevan collares de oro y plata alrededor del cuello, porque cada hombre que posee 10.000 dirham hace forjar un collar para su mujer; cuando tienen 20.000, dos, y etc., por lo que se ven algunas mujeres con muchos collares».

Y sus costumbres:

«Son las criaturas más sucias de Alá. No se lavan ni tras sus necesidades corporales, ni después de mantener relaciones sexuales, ni mucho menos se lavan las manos después de comer (…) Sin excepción, cada día se lavan el rostro y el cuerpo en el agua más sucia e inmunda que se pueda imaginar. (…) Cada uno se suena la nariz, escupe y se lava la cara y el cabello en el mismo recipiente».

O sus ritos funerarios:

«Me contaron que cuando muere uno de sus jefes, consumen su cuerpo con fuego. Cuando supe que uno de sus líderes había muerto, quise verlo con mis propios ojos. Primero lo dejaron en su tumba (…) por espacio de diez días, hasta que hubieron terminado sus ropas fúnebres (…) Juntaron sus bienes y los dividieron en tres partes. La primera era para su familia. La segunda se gastó en las ropas y con la tercera compraron bebidas que tomarían el día en que se queme a una muchacha para que muera con su amo».

Antes de leer este libro, vi la película «El guerrero número 13», de Antonio banderas. Ya sé que normalmente la gente se lee antes el libro, pero yo desconocía su existencia hasta que me puse a investigar de donde venía el argumento de la película, y me sorprendió lo fielmente reflejado que estaba respecto a la novela. Cosa que no ocurre con otras como «La última legión», cuyo estilo me resultó insultante y decepcionante comparado con el gran argumento del libro de Massimo Manfredi.13warrior

Pero no sólo me interesó el libro por la película, sino porque en ella se lucha contra hombres culturalmente atrasados, recordándome en muchos aspectos las descripciones del hombre prehistórico del «Clan del Oso Cavernario». La similitud con los Neandertales de la saga de los Hijos de la Tierra me hicieron decantarme por esta lectura, pese a tener otra novela entre manos. Descubrí la existencia de un debate muy al estilo del programa de Cuarto Milenio: la presentación de los Hombres de Neanderthal supervivientes a la Glaciación de Würm conviviendo con el hombre moderno, una teoría que no tiene ningún registro fósil. Aún así el argumento me parece netamente interesante y original, y hace de esta novela una mezcla de varias cosas que la hacen singular desde el punto de vista literario.

A lo largo de las páginas, e independientemente de sus implicaciones históricas, hay un gran libro de aventuras ambientado dentro del mundo vikingo y de su mitología, en donde se engloban los monstruos propios de su cultura, como el Korgol o los Wendol. Cabe destacar las notas del autor, en las que unas veces se explican y otras se aclaran, aspectos de la cultura nórdica, cuentos musulmanes o anotaciones que ayudan a la comprensión del texto y le dan fuerza a la historia. Se muestra a los protagonistas, en las concisas descripciones del autor, como seres terrenales que sienten y padecen o que realizan actos considerados tabú en la sociedad en la que vivimos: si un rey vikingo está poseyendo a una esclava mientras organiza un banquete, ¿por qué no lo vamos a contar? De vez en cuando está bien ver cómo los protagonistas de una historia sienten miedo o grandes guerreros mueren sin apenas verles pelear o se emborrachan hasta perder el sentido, un punto de realismos que los hace más humanos. 13th-warrior

Por otro lado, son pocas las cosas que no me han gustado de esta novela, pero quizás la que más he echado en falta es la carencia de sentido del drama, de enfatizar la historia como un buen narrador. No estoy leyendo el informe de un funcionario, sino una historia de aventuras que me lleve a vivir en un mundo que muchos han soñado e imaginado y, francamente, su narración fría e imparcial, puede llegar a ser exasperante.

VALORACIÓN: 8,5/10

El personaje de Corocotta únicamente aparece citado por las fuentes clásicas en una ocasión. Es el historiador y senador romano Dion Casio (155-después de 235) el único que le cita. Lo hace en su Historia Romana (LVI, 43, 3), pero no en el contexto de las guerras cántabras, sino al final del principado de Augusto y tras la muerte del emperador (año 14 d. de C.).

Al narrar algunas anécdotas de su vida, dice únicamente que Augusto estaba irritado con un «bandido de Iberia» llamado Corocotta y que ofreció una recompensa por él; que cuando éste se entregó voluntariamente no le causó daño y le entregó el dinero prometido por su captura. Nada más nos indica sobre la vida de Corocotta anterior o posterior a este episodio de la vida de Augusto, con el que el historiador grecorromano quiso ilustrar la magnanimidad del emperador.

En ningún caso se dice además que Corocotta se presentase audazmente a cobrar la recompensa y dejase boquiabierto a Augusto con su bizarro gesto de colarse hasta la tienda del mismísimo emperador (lo que les habría costado a los que estuviesen de guardia en las puertas del campamento y a la misma guardia personal del emperador un castigo ejemplar por incompetentes), como ha pretendido el chovinismo popular local, ni se especifica a qué pueblo pertenecía ni qué hechos de armas protagonizó para que merezca el rango de figura ‘heroica’.

Se citaban estas cosas de Augusto, y se decía además que se enfadaba con quienes le habían ofendido pero sin llegar a perder el control, y que mantenía fielmente su palabra incluso con quienes no eran dignos de ella. Un ejemplo: en un primer momento llegó a estar tan enfadado con un tal Corocotta, un bandido famoso de Iberia, que prometió doscientas cincuenta mil dracmas (=denarios) a quien lo capturase. Pero como Corocotta acabó por entregarse voluntariamente, no sólo no le causó ningún daño sino que le entregó la recompensa prometida.

Dion Crasio


La construcción de un mito

Los historiadores contemporáneos dan credibilidad al relato de Dion Casio, quien, a pesar de que recupera la historia romana más de doscientos años después, bebe de otras obras que no han llegado hasta nosotros. No obstante, hay que preguntarse por qué otros historiadores antiguos que documentan las guerras cántabras no aluden a este episodio, cuando siempre se les ha atribuido tendencia a encumbrar la figura del emperador con grandes victorias sobre sus enemigos.

La falta de datos ha multiplicado las interpretaciones y una fácil de alimentar ha sido convertir a Corocotta en un símbolo de los cántabros –en Asturias no ha sucedido lo mismo– y de su oposición a Roma. Pero esto es complicado de entender si lo que sucede es que al final el ‘bandolero’ pacta, llega a un acuerdo con su rival, Roma, y por extensión con su máxima autoridad, Augusto.240px-Spain.Santander.Estatua.Monumento.al.Cantabro


Bibliografía

El diario montañés

Enciclonet

Los cántabros. Desde los orígenes hasta las Guerras Cántabras. Rafael Palacio Ramos, Narciso Herreros Cleret de Langavant y Rafael Guerrero Elecalde. Gobierno de Cantabria.


El sistema de numeración usado por los Chibchas era el vigesimal, contaban por los dedos de las manos y de los pies.

Los diez primeros númerosata, bosa, mica, muyhica, hisca, ta, cuhupcua, suhusa, aca, ubchihica.

Para contar de once a veinte anteponían la palabra quihicha (que significa pie, y equivale a decir diez) a las cifras citadas: qhicha ata (11 o pie 1), qhicha bosa (12 o pie 2) ,…; expresiones sencillas que mostraban el método de contar por los dedos de los pies cuando se acabaron los de las manos.

Veinte se decía quihicha ubchihica gueta; veintiuno, guetas asaquí (más) ata (veinte más uno), guetas asaqui bosa 22, guetas asaqui mica 23. Cuarenta ó dos 20 se decía gue-bosa, 60 ó tres 20,  gue-mica, 80 ó cuatro 20 gue-muyhuica, 100 ó cinco 20 gue-hisca. Contaban, pues, hasta veinte y multiplicaban este número cuantas veces lo necesitaban.


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Numeracion Muisca del 1 al 399


Bibliografía

http://pueblosoriginarios.com/


Tótem (Del ing. totem, y éste de dodaim, lengua de unas tribus de América del Norte); sust. m.; (plural: totems o tótemes).

Objeto o efigie animal, vegetal, geológico, meteorológico o cósmico que, en el sistema mitológico y social de diversos pueblos, se identifica o se relaciona con un antepasado mítico fundador y simbolizador de un clan.

En el lenguaje común o coloquial, un tótem puede también designar a cualquier objeto o fetiche al que una persona o grupo venera, o con el que tiene una vinculación simbólica o identitaria especial.396px-TotempoleWestSeattle


Etimología

La palabra española tótem es adaptación del inglés totem, procedente del término ototeman(‘su compañero’, ‘su socio’), relacionado a su vez con dotem, voz perteneciente a la lengua de los indios Ojibwa, del grupo algonquino norteamericano. En esta lengua, la palabra dotem define la relación sociológica (por agrupación o por amistad) entre dos personas. El término inglés fue utilizado por primera vez por el viajero anglosajón J. Long, en sus Voyages and Travels of an Indian Interpreter and Trader (Viajes y periplos de un intérprete y comerciante indio), publicados en Londres en 1719.9491329-large

En el período en que pudo estar en contacto con el pueblo de los Ojibwa de la región de los Grandes Lagos, el viajero británico comprobó, efectivamente, que esta sociedad se organizaba en clanes y que cada uno de ellos tenía como emblema la efigie de un animal. Aunque la voz tótem designaba simplemente la relación que unía a las personas agrupadas socialmente (en un mismo clan) bajo el mismo emblema y bajo el nombre del animal que representaba, Long identificó también con ese nombre, de manera errónea, el objeto y el culto mágico-credencial que recibía.

Pese a lo inadecuado de su adaptación, el nombre de tótem designa desde entonces el objeto emblemático; el de totemismo designa el del culto que recibe; y el de grupo totémico, el del segmento social que define.


Características

El tótem es un objeto que reproduce, por lo general, la figura de un animal o de un vegetal. En algunos raros casos puede identificarse también con algún objeto natural, fenómeno meteorológico o cuerpo cósmico.

El ser (animal o vegetal) u objeto cuya apariencia reproduce el tótem pertenece necesariamente al ámbito ecológico cercano y familiar para los miembros del clan, y a menudo es comestible.

El tótem tiene el nombre del ser cuya apariencia reproduce (por ejemplo, Lobo, Oso, Lluvia, etc.). Ese nombre identifica también, como patronímico, a todos los miembros de su clan totémico.Eagle_Totem_by_Vogue_Bullets


Totemismo

No hay que confundir el totemismo con la zoolatría, que considera a un animal como divinidad. El totemismo identifica al animal o al emblema totémico, más que con una divinidad creadora y controladora del mundo, con la potencia vital ideal y máxima del clan. El tótem es una concreción idealizada de todas las cualidades positivas que deben ser normativas del clan.2188344045_8e86956129_m


El Tótem para los indios americanos. Una visión dentro de los mundos de fantasía.

Los indios norte americanos piensan que el Creador dotó a todas las cosas, animadas e inanimadas, de un espirítu. este atributo las hace sagradas, y por tanto, consideran que debe respetarse todo lo que existe en la Madre Tierra. No se creen superiores a las plantas o los animales, y sus leyendas establecen incluso vínculo de parentesco entre ellos. Su extensa tradición explica las relaciones entre Hombres, Animales, Plantas y la Tierra, mientras que las ceremonias y rituales, parte importantísima de ellos, sirven para afianzar el vínculo entre el mundo que habitan y el mundo de los espíritus.

Tótem Ubicado en el BuinZoo, Buin, Chile.

Tótem Ubicado en el BuinZoo, Buin, Chile.

Animales Ancestrales

Muchas de las historias cuentan que los animales son tan antiguos como la misma Tierra, y que incluso ayudaron a la creación de la raza humana y enseñó a los hombres como vivir en unión con la naturaleza, sin perturbar los misterios de ella. Los animales son los Hermanos de los Hombres y muchas tribus reafirman ese vinculo con rituales.

Curiosamente los indios distinguen entre los animales del mundo actual y los del mundo antiguo, que podían transformarse a su voluntad e humanos y retornar de nuevo a su forma animal. Según esas leyendas, tras la era de la creación esos seres perdieron la capacidad de transformarse, convirtiéndose en los animales que conocemos hoy día.  Los Haida , que habitan en la Columbia Británica, en Canadá creen que el oso pueden caminar erguidos y usar sus sus zarpas como manos, en una muestra de su primitiva relación con los seres humanos, con los que tiempo atrás se comunicaban y unían.totem-29132

Los indios creen que los poderes característicos de ciertos animales pueden beneficiar alas personas. Los Crow piensan que el alce tiene poderes especiales para el amor, y hacen sus ceremonias de cortejo imitando su sonido con flautas largas talladas. Se dice que este instrumento fue un regalo del ancestro de los actuales alces, en las ceremonias que se usan los jóvenes danzan y cantan canciones del Hombre-Alce delante de la chica que aman como parte de su cortejo.

Muchas tribus de las llanuras, usan símbolos en sus danzas y rituales, de animales, como vestirse con pieles de comadreja para obtener parte de la resistencia de este animal, o de conejo para simbolizar la humildad para entrar en el centro del circulo de la danza, que representa el centro del mundo, con plumas de águila para honrar su rapidez, su valor y su fuerza, además de para poder comunicarse con el Cielo y la Tierra; también usan una calavera de búfalo a la que dan de comer hierba, simbolizando el circulo vital en el cual la Tierra alimenta al animal que después sirve de alimento a los Hombres.

El Tótem y el Clan

Para algunas tribus el Tótem es una descendía directa del animal como familiar. Cada uno de los clanes tiene una historia distinta sobre su animal totémico.

Los Hopi cuentan en una leyenda que cuando emergieron  a la superficie de la Tierra, saldrían a cazar y cada clan tomaría el nombre de lo primero que encontraran. De este modo el Clan del Oso tiene este nombre por que su grupo encontró a este animal, mientras que el clan de la Araña al encontrar telas de araña en su primera salida al mundo.

En otras tribus la relación es mas directa, ya que sus relaciones se rigen entorno a su animal totémico, los indios de la tribu Winnebago, solían tener entre los jefes de estas, el tótem del Pajaro de Trueno, mientras que los miembros del Clan del Oso, mantenían el orden público, dado que los osos siempre están alertas y vigilantes. Los Cherokee los miembros del Clan del Pájaro actuaban como mensajeros, los del Clan del Ciervo eran rápidos corredores y los del Clan del Lobo eran guerreros.

240px-Totem_Plaza_Canada_2012En muchos de los rituales y en el arte de los indios nativos americanos, tienen gran importancia los animales de los clanes y son reverenciados como una fuente de poder. A veces buscan su ayuda poniendo un emblema o fetiche de poder del animal, en una herramienta, un arma o lo dibujan en su cuerpo. Hasta se les representaban en sus ropas ceremoniales y sus tambores, sonajas e instrumentos de rituales, y su imagen también adornaba su tipi la casa típica india.


Bibliografía

http://www.hijasdelatierra.es/blog/espiritus-animales/

http://www.enciclonet.com

http://pueblosoriginarios.com

 


La LlDígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803 decimocuarta letra del abecedario español. Su nombre es femenino: la elle (pl. elles).

  1. Puede representar dos sonidos consonánticos distintos:
    1. Actualmente, en la pronunciación normal de la mayor parte de los territorios de habla hispana, representa el sonido palatal central sonoro /y/. La pronunciación como /y/ del dígrafo ll se denomina «yeísmo».
    2. En algunas zonas y, en general, entre hablantes de pronunciación esmerada, representa el sonido palatal lateral sonoro /ll/.
  2. Debe evitarse la pronunciación de ll como /li/ ([kabálio] por caballo), con la que algunos hablantes yeístas —aquellos que espontáneamente pronuncian la ll como si fuera una y— tratan de diferenciar, artificialmente, la pronunciación de ambas letras.
  3. En las palabras españolas, como todos los dígrafos, es indivisible en la escritura, de manera que no pueden separarse sus componentes con guion de final de línea: fa- / lleba, no fal- / leba.
  4. La forma mayúscula del dígrafo ll es Ll, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse en mayúscula.

La CHDígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado desde 1803 cuarta letra del abecedario español. Su nombre es femenino: la che (pl. ches).

  1. En el español general representa el sonido consonántico palatal africado /ch/, aunque en algunas hablas dialectales de Hispanoamérica y del sur de España se hace fricativo y se pronuncia de forma semejante a la sh inglesa.
  2. Como todos los dígrafos, es indivisible en la escritura, de manera que sus componentes no pueden separarse con guion de final de línea: ace- / char, no acec- / har.
  3. La forma mayúscula del dígrafo ch es Ch, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse con mayúscula. Igualmente se escribe solo la c mayúscula cuando este dígrafo forma parte de una sigla: PCCh por Partido Comunista de China.

Dígrafo: Secuencia de dos letras que representa un solo sonido; p. ej., en español ll, en francés ou, en catalán ny.


Exclusión del Abecedario

Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema. El abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

El español se asimila con ello al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español. Estos signos dobles seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas: el dígrafo ch en representación del fonema /ch/ (chico [chíko]) y el dígrafo ll en representación del fonema /ll/ o, para hablantes yeístas, del fonema /y/ (calle [kálle, káye]). La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario.

Al tratarse de combinaciones de dos letras, las palabras que comienzan por estos dígrafos o que los contienen no se alfabetizan aparte, sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente. La decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, y viene aplicándose desde entonces en todas las obras académicas.


BIBLIOGRAFÍA

http://www.rae.es/consultas