Archivos para noviembre, 2017


Pronombres personales átonos.

Los pronombres personales átonos son aquellos que funcionan como complemento verbal no preposicional (Ya te lo he dicho) o como formante de los verbos pronominales (Ahora me arrepiento). Precisamente por su carácter átono, se pronuncian necesariamente ligados al verbo, con el que forman una unidad acentual.

Estos pronombres carentes de independencia fónica se denominan, en general, «clíticos»:

  1. Cuando anteceden al verbo (me encanta; lo dijo; se fue) se llaman «proclíticos».
  2. Cuando siguen al verbo (ayúdame, díselo, vete) se llaman «ENCÍCLICOS».

A continuación se ofrece un cuadro con sus formas:

formas de los pronombres personales átonos

persona gramatical

singular

plural

1.ª pers.

me

nos

2.ª pers.

te

os*

3.ª pers.

compl. directo

masc.

lo
(también le)

los

fem.

la

las

compl. directo o atributo

neutro

lo

compl. indirecto

le
(o se ante otro pron. átono)

les
(o se ante otro pron. átono)

forma reflexiva

se

* En América, en Canarias y en parte de Andalucía, no se usa el pronombre personal vosotros para la segunda persona del plural. En su lugar se emplea ustedes, que en esas zonas sirve tanto de tratamiento de confianza como de respeto ( usted). Por lo tanto, los pronombres personales átonos de segunda persona del plural que se utilizan en esas zonas son los que corresponden, gramaticalmente, a la tercera lo(s), la(s) y le(s): A ustedes, niños, los espero en casa (frente a A vosotros, niños, os espero en casa).

Como se ve en el cuadro, en las formas de primera y segunda persona solo se distingue entre singular y plural, y no existe una forma reflexiva específica: Me gusta el cine (no reflexivo) / Me peino (reflexivo). En la tercera persona existen formas distintas según el género, el número y la función sintáctica, así como una forma reflexiva específica, se, invariable en género y número: Les gusta el cine (no reflexivo) / Se peinan (reflexivo). La forma neutra lo se emplea cuando el antecedente es un pronombre neutro (esto, eso, aquello), toda una oración o el atributo en una oración copulativa: Él no dijo eso, lo dije yo; Que no quieras ir, lo comprendo;¿Eran guapas?Sí, lo eran.


Pronombres Personales Cíclicos: Los Encíclicos

Por tratarse de formas átonas ligadas al verbo, los clíticos deben aparecer inmediatamente antepuestos o inmediatamente pospuestos a este.

Cuando van antepuestos (proclíticos), se escriben como palabras independientes:

Te lo dije.

Cuando van pospuestos (enclíticos), se escriben necesariamente soldados:

melo.

En este último caso, se producen en determinadas situaciones ciertas alteraciones fónicas que tienen reflejo en la escritura:

  • Delante del enclítico nos se pierde obligatoriamente la –s de la primera persona del plural del subjuntivo usado con valor de imperativo (subjuntivo exhortativo); así, dejemos + nos = dejémonos (no dejémosnos):

«Dejémonos de cuentos».

  • Si se añade el pronombre se a una forma verbal terminada en -s —lo que sucede cuando la primera persona del plural del subjuntivo exhortativo lleva un segundo enclítico—, las dos eses resultantes se reducen a una sola; así, pongamos + se + lo = pongámoselo (no pongámosselo):

Pongámoselo fácil.

NOTA: Pero no se produce reducción si se añade nos a una forma verbal terminada en -n, lo que sucede en los casos en que este pronombre se une a la forma del plural ustedes del subjuntivo exhortativo (digan + nos = dígannos) o a algunos imperativos irregulares de segunda persona del singular (pon + nos = ponnos; mantén + nos = mantennos). En el caso del subjuntivo exhortativo, además, la -nn- permite distinguir la persona del plural de la del singular: Dígannos[ustedes] la verdad, frente a Díganos [usted] la verdad.

  • Cuando se añade se a una forma verbal terminada en -n, no debe trasladarse ni repetirse esta letra al final del conjunto formado por el verbo y el enclítico; así, sienten + se = siéntense (no siéntesen ni siéntensen). Es error propio del habla popular, como ilustra esta cita:

«“¿Qué prisa tienen? ¡Siéntensen!”. Se decía siempre siéntensen, que luego me han dicho que está muy mal dicho».

NOTA: Esta -n se añade también, en registros muy vulgares, al infinitivo empleado incorrectamente como imperativo:

Irsen, en lugar de Váyanse; o a infinitivos cuyo sujeto es plural: «¿Y tienen cara d’irsen sin probame los cháncharos?».

  • La segunda persona del plural del imperativo vosotros pierde la -d final cuando se le añade el enclítico os; así, estad + os = estaos (y no estados):

Estaos quietos.

NOTA: Es excepción la forma idos, imperativo poco usado de irse:

«Nada comprendéis. ¡Idos Juana, Inés, Marina…!, ¡idos todas!».

  • Se pierde la -s final del verbo en los casos —hoy raros y propios únicamente de la lengua escrita— en que una forma verbal de primera persona del plural va seguida del pronombre os: suplicamos + os = suplicámoos, y no suplicamosos.

Colocación de los enclíticos con respecto al verbo.

La colocación del pronombre átono detrás del verbo no es libre, sino que está sometida a ciertas reglas, que han ido variando con el tiempo. Estas son las normas por las que se rige hoy la colocación de los clíticos en el español general culto:

  • Los encíclicos es asimismo un rasgo dialectal propio de determinadas zonas del noroeste de España:

Voyme enseguida; Marchose hace rato.

NOTA: La posposición de los clíticos es imposible cuando el verbo va en forma negativa:

*No díjomelo.

  • Los clíticos se posponen a las formas de imperativo y a las del subjuntivo exhortativo afirmativo:

Hazlo; Ponételo; Dígannoslo; Hágase la luz.

NOTA: Es vulgar anteponer los clíticos al subjuntivo exhortativo cuando este no depende de otro verbo:

«¡Se callen, carajo, no es hora de conversa!»; debe decirse cállense.

NOTA 2: Sin embargo, la anteposición es obligada cuando el subjuntivo va en forma negativa o depende de otro verbo (explícito o implícito):

No lo hagan; Les ordeno que se callen; Que se vayan ahora mismo.

  • Los clíticos se posponen a las formas simples de infinitivo y de gerundio:

Al mirarlo, sonrió; No conseguirás nada regañándome.

Pero si el infinitivo o el gerundio forman parte de una perífrasis verbal, en la mayor parte de los casos los clíticos pueden colocarse también delante del verbo auxiliar de la perífrasis, que es el que aparece en forma personal:

Debo hacerlo / Lo debo hacer.

Tienes que llevárselo / Se lo tienes que llevar.

Vais a arrepentiros / Os vais a arrepentir.

Siempre está quejándose / Siempre se está quejando.

Siguió explicándomelo / Me lo siguió explicando.

  • Lo dicho para las formas simples es válido también para las compuestas, teniendo en cuenta que la posposición o anteposición de los pronombres átonos se da siempre con respecto al auxiliar haber, dado que el participio, como norma general, no admite enclíticos; así, los pronombres átonos se anteponen al auxiliar en las formas compuestas de indicativo y de subjuntivo:

Me lo he imaginado; ¿Se habrá terminado la película?.

Ojalá se lo hayan concedido

NOTA: Únicamente pervive el uso pospuesto en expresiones lexicalizadas, como ¡Habrase visto!); y se posponen en los infinitivos y gerundios compuestos:

Por haberlo terminado, recibirás un premio; Se fue habiéndonos dicho lo que quería.

NOTA 2: Cuando el infinitivo compuesto forma parte de una perífrasis o depende de otro verbo con su mismo sujeto, los pronombres pueden posponerse al auxiliar haber o anteponerse al verbo conjugado, salvo en los mismos casos señalados para las formas simples:

Tenías que habérmelo dicho / Me lotenías que haber dicho.

Había que haberlo previsto (pero no *Lo había que haber previsto).

Convenía habérselo dicho (pero no *Se lo convenía haber dicho).

  • En el español actual, el participio no admite con normalidad la agregación de pronombres enclíticos; por ello, deben evitarse hoy usos como:

 Había prometídole su apoyo.

En lugar del normal:

Le había prometido su apoyo.

NOTA: Más forzado aún resulta el uso de enclíticos con participios en función adjetiva que sustituyen a oraciones de relativo, como:

El accidente ocurrídole ayer.

En lugar de:

El accidente que le ocurrió ayer.

Solo es admisible la agregación de enclíticos a un participio cuando aparece en coordinación con otro y no se repite el auxiliar:

«Y después de haber adorado a Dios y dádole gracias, se sentaron».

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