El oricalco: El mítico metal de la Atlántida

Publicado: mayo 15, 2020 en Alquimia, Magia y Alquimia

OrichalcumOricalco u Orihalcon es el término con que se designa a un metal legendario mencionado en antiguos escritos griegos, siendo los más significativos los escritos de Platón sobre la Atlántida. Según estos escritos este metal sería el segundo metal más valioso después del oro y era muy abundante en el fabuloso reino de la Atlántida.

Según Platón:

«Gracias a su poder, eran importadas muchas cosas a la isla, si bien producía ésta las que son necesarias para la vida, y también metales, ya fueran sólidos o fusibles, y hasta aquel del cual sólo conocemos el nombre, pero que en la isla existía realmente, extrayéndose de mil parajes de la misma, el oricalcoque era entonces el más precioso de los metales después del oro.»

La palabra «oricalco» parece provenir de la conjunción de los vocablos «oro» y «calco», viniendo a significar algo así como «calco o copia de oro», aunque dicha conclusión es completamente falsa. El término «oricalco» proviene del término latino orichalcum, que a su vez deriva de los términos griegos óros, que significa montaña (la misma raíz que interviene en orografía) y chalkós que significa cobre. Así pues, un estudio etimológico serio nos dice que la palabra «oricalco» significa «cobre de montaña». descarga

Las propiedades maravillosas que se le atribuían eran que no se oxidaba, que era increíblemente maleable o que refulgía como el mismo sol, además de ser un metal con mucho valor en la religión, ya que se usaba para rendir culto a Poseidón.

En la mitología griega, el creador del maravilloso metal fue Cadmo, el rey de una tribu de Canaán, a quién se atribuye la introducción del alfabeto en Grecia, al igual que la del arado, la fundición de metales y la agricultura.oricalco-portada-1

Así se describe la Atlantida y se menciona el oricalco en la descripción platónica:

«Cerca del mar, pero a la altura del centro de la isla, había una llanura, la más bella según se dice de todas las llanuras y la más fértil. Cercana a la llanura, distante de su centro como unos cincuenta estadios, había una montaña que tenía en todas sus partes una altura mediana. Los atlantes habían realizado en ésta grandes trabajos. Sobre los brazos circulares de mar que rodeaban la ciudad, habían construido puentes y abrieron un camino hacia el exterior y hacia la morada real, que hicieron llegar hasta el brazo de mar más exterior de todos, con lo que dispusieron de una entrada a los navíos venidos de alta mar, como si fuera un puerto. También pusieron torres y y puertas sobre los puentes, en todos los lugares por donde pasaba el mar.

Los tres muros de piedra que rodeaban la Atlántida y las islas concéntricas interiores estaban revestidos de metal; el más exterior de ellos estaba revestido de cobre, mientras que el que rodeaba la Acrópolis estaba cubierto de oricalco, un metal (quizá una aleación) desconocido para nosotros, del que únicamente se sabe que “tenía reflejos de fuego“. La morada real estaba dentro de la acrópolis, y en medio de ésta se levantaba el templo consagrado a Clito y a Poseidón, suntuosamente exornado con marfil, oro y oricalco. El agua que procedía de las fuentes se conducía a los estanques y al bosque sagrado de Poseidón, que tenía árboles de todas las especies. El exceso de agua se hacía derivar por los canales hacia las fosas circulares que rodeaban el palacio. En el centro de la mayor de las islas anulares se había reservado un picadero para las carreras de caballos. Fuera de la ciudad había una muralla circular que comenzaba en el mar y distaba cincuenta estadios del recinto más extenso. Esta muralla acababa por cerrarse sobre sí misma en la garganta del canal que se abría por el lado del mar. Todo este espacio estaba cubierto por casas en gran número, apretadas unas contra las otras. El canal y el puerto principal rebosaban de barcos y mercaderes venidos de todas partes».


¿Cuál era su composición?

Según estudios de muchos especialistas en metales e historiadores de la minería, el oricalco u orichalcum no es más que una aleación de cobre, zinc y plomo, muy probablemente el conocido como latón dorado. Sin embargo, la referencia dada por Platón en Critias elimina la posibilidad de que sea una aleación de metales, ya que «se le extraía de la tierra en muchos lugares de la isla» (Critias, 114). A la vista de esta descripción algunos arqueólogos han pensado que el oricalco no era más que el ámbar: precisamente durante la Edad de Bronce final (s. XII-X a.C.) el ámbar era uno de los principales productos que, desde la Península de Jutlandia, los navíos de Tartessos exportaban a todo el Mediterráneo junto con el estaño, el bronce y la plata.oricalco gela sicilia lugar del hallazgo del naufragio -El barco griego estaba hundido a 300 metros de profundidad.

El investigador británico James Allen, quien propone la teoría de ubicar la Atlántida en el Altiplano andino, establece que el oricalco corresponde a la aleación natural de oro y cobre que existe en forma única y abundante en esa región (minas en Urukilia, muy cerca de Pampa Aullagas), de la cual hay hecha gran cantidad de artesanía rescatada por la arqueología.

Han sido varios los científicos los que han tratado de interpretar este material, considerando que su nombre griego alude a él como «uranio de montaña», y que posiblemente se trate de un tipo de combinación de plomo cobre y zinc, aleación conocida por los romanos como «latón dorado». La idea vendría considerada por el hallazgo a comienzos de 2015, de un barco del siglo VI a.C. hundido al sur de la isla de sicilia, portando en sus bodegas lingotes de una extraña aleación, que tras ser analizada arrojó una composición de cobre en torno al 75%, con zinc, niquel, hierro y plomo en menor cantidad.Oricalco metal atlante hallado en el Mar de Gela, Sicilia 2017

En este artículo del 2017 de la revista Historia National Geograpich, exponen el hallazgo de unos lingotes presumiblemente hechos de oricalco:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hallan-39-lingotes-oricalco-metal-legendario_8887/1


Bibliografía

https://lanzarotenonstopdivers.blogspot.com/2015/01/el-mitico-metal-oricalco-de-la.html

Ensayos: Materiales fantásticos

Ciencia de los materiales fantástico. Juan Manuel Montes Martos y Fátima Ternero Fernández. Ediciones Paraninfo.

http://www.enciclonet.com/


Anexos

Aquí os dejo la obra de platón: Critias para consultarla íntegramente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s