Archivos de la categoría ‘Ballestas’


Ballesta de Estribo:

Iban provistas de un estribo en la parte delantera por donde el ballestero metía el pie para poder tirar de la cuerda, que era tensada a mano. Eran las más fáciles de recargar si bien, por razones obvias, eran las menos potentes. No podían atravesar una cota de malla, pero sí podían pasar un perpunte.

Ballesta 1


Ballesta de dos pies:

De características similares a la anterior, pero sin estribo. Para cargarla, el ballestero sujetaba el arma con los dos pies apoyados en la pala y tiraba con las manos de la cuerda. El tiempo necesario para la operación es el mismo que en el caso anterior.


Ballesta de gancho:

Se cargaban de forma similar a las anteriores, pero se tensaba la cuerda mediante un gancho sujeto a un cinturón, usando la fuerza del cuerpo para tensar la pala, lo que, aparte de permitir cargar armas de más potencia, aliviaba los dedos del tremendo cansancio producido al tirar repetidas veces de la cuerda. La velocidad de recarga era prácticamente igual.Ballesta 3


Ballesta de gafa: Ballesta 2Su sistema de carga consistía en un mecanismo denominado gafa o “pata de cabra”. Como se ve en el dibujo, en este caso queda enganchada en el extremo de la cureña para hacer apoyo, mientras la palanca móvil empuja la cuerda hasta quedar enganchada en la nuez.


Ballesta de Cranequín:

Este era un mecanismo de cremallera que, accionado por una manivela, tensaba la cuerda. Como se ve en la ilustración inferior, el cranequín quedaba fijado a la culata del arma mediante una gruesa soga. Una vez enganchada la cuerda, se accionaba el manubrio hasta que ésta quedaba enganchada en la nuez. A continuación se sacaba el cranecrín, se armaba el virote y se disparaba.balestra2

El cranequín, de cuya existencia ya se tiene constancia en la segunda mitad del siglo XIV, fue toda innovación tecnológica, ya que permitió aumentar notablemente la potencia de las palas que, sin éste mecanismo, habría sido imposible tensar a mano. Obviamente, el aumento de potencia tuvo su precio: la recarga se tornó mucho más lenta. Pero compensó por el hecho de poder batir blancos a más distancia con energía suficiente para acabar con cualquiera que no fuese protegido por una armadura de calidad a toda prueba.


Ballesta de Torno:

Eran las más pesadas y potentes de todas, hasta el extremo de que podían pasar de lado a lado una cota de malla a más de 300 metros. Su potencia era abrumadora, de alrededor de los 200 kg. Como es evidente, para vencer semejante tensión era necesario un mecanismo muy potente: el torno o armatoste. Se trataba de un juego de poleas montado sobre un armazón metálico que se colocaba en la culata del arma. De él salían dos cuerdas provistas de dos ganchos para tensar la pala. Provistos de dos manivelas, el ballestero las giraba hasta hacer que la cuerda se enganchase en la nuez. Este sistema era el más lento de todos, precisando un ballestero cualificado alrededor de un minuto para completar el ciclo completo de carga. En ese tiempo, un arquero entrenado podía poner en el aire una docena de flechas.

image022Por esta razón, las ballestas de torno no solían usarse en los campos de batalla, sino más bien en las defensa de fortificaciones o emplazamientos donde los ballesteros pudiesen recargar a cubierto, y donde no era precisa una cadencia de tiro elevada, sino precisión y potencia.

En cuanto a su efectividad, hay una crónica que relata como un caballero francés fue alcanzado en la pierna por un virote disparado por una de estas ballestas. El dardo le travesó la pierna, cubierta por la armadura, traspasó la silla de montar y, finalmente, se clavó profundamente en el costado de su montura, matándola en el acto. El ballestero estaba a unos cien pasos de distancia. Eso da una idea de la demoledora potencia de estas armas.


BIBLIOGRAFÍA

http://amodelcastillo.blogspot.com.es/2011/05/armamento-medieval-la-ballesta.html

 

Anuncios