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El Muro Adriano

Publicado: julio 21, 2017 en Asedio, Fortificaciones, Militar
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Antigua muralla romana situada en el norte de Britania, levantada con el fin de proteger el sur romanizado de las invasiones de las tribus hostiles del Norte. Fue mandada construir por el emperador Adriano en el 122 d.C. Se extendía desde el golfo de Solway al oeste, hasta la desembocadura del río Tyne en el este.hadrians_wall_map-es-svg


Historia

Tras los éxitos de las campañas de Julio Agrícola en Escocia, se había producido un retroceso en la presencia romana en el norte, hecho que se confirmó con la orden de Trajano de retrasar todas las tropas hasta la línea que luego ocuparía la Muralla. El emperador Adriano llegó a Britania en el 122 d.C., en el trascurso de uno de los múltiples viajes que hizo, destinados a conocer la totalidad de su Imperio. A su llegada nombró gobernador a A. Platorio Nepote y, antes de partir, le ordenó la construcción de un muro defensivo, edificación que se encuadraba en la política de reforma del sistema fronterizo romano. En este caso, el limes estaba totalmente constituido por construcciones artificiales debido a la ausencia de fronteras naturales.

La construcción se inició ese mismo año, aunque no estuvo terminada hasta el 136 d.C., casi al final del reinado de Adriano. Toda la estructura defensiva ocupaba una franja de 3 km de ancho, donde la estructura principal la constituía un gran muro de piedra continuado de 130 km de longitud, que iba desde la desembocadura del río Tyne en Newcastle hasta la ciudad de Bowness en el golfo de Solway, acompañado de un entramado de carreteras auxiliares, campamentos adjuntos y torres de vigilancia.139_muro_adriano_6_2000x1444

La muralla en sí tenía 3 metros de ancho y cinco metros de altura, e iba precedida de un foso, tras el cual había otro de mayores dimensiones, de 6 metros de anchura en la superficie y 3 metros en el fondo, con una profundidad de 2,5 metros, reforzada por un talud de 6 metros construido con la tierra que se había extraído del foso. En las cercanías de la empalizada se construyeron una serie de pequeños y grandes campamentos, donde se asentaban las diferentes unidades encargadas de la defensa de la Muralla de Adriano. Paralela al muro, por su cara meridional, se construyó una vía que permitía el rápido desplazamiento de tropas de un sector a otro. Las obras se completaban con una serie de defensas en la costa meridional del golfo de Solway, para evitar una posible invasión por mar. Cada cierta distancia se situaron puertas en el muro, defendidas por pequeñas fortificaciones y, entre puerta y puerta, torres de vigilancia con una separación de 500 metros.800px-milecastle_39_on_hadrians_wall_2

Para las labores defensivas se destinaron tres legiones, la II Augusta instalada en Isca (la actual Caerleon), la VI Victrix en Eburacum (York) y la XX Valeria Victrix, que tenía su cuartel general en Deva (Chéster). El muro era el único método efectivo para poder controlar la frontera, para lo cual se calcula que era necesaria la presencia permanente de dos mil hombres. La muralla fue destruida por las invasiones de las tribus del Norte en tres ocasiones (197 d.C., 296 d.C. y 367 d.C.), lo que obligó a su restauración; uno de los que más empeño puso en ello fue el emperador Septimio Severo.

La muralla fue abandonada definitivamente entre los años 383 y 388 d.C., durante el gobierno del usurpador Magno Máximo Clemente. Actualmente se pueden observar grandes sectores de la muralla todavía en pie, lo que la convierte en la mayor construcción romana conservada en Reino Unido.ac15bad7a98ca5c32225da9941c6a9db


La frontera de piedra

Adriano tenía nuevos planes para la provincia de Britania. Consciente de que el deterioro de la guarnición era la causa última de los problemas que la isla había vivido, organizó el traslado de algunos contingentes desde provincias vecinas. Un tal Pontio Sabino fue el oficial encargado de llevar tres mil legionarios de refuerzo. Provenían tanto de Germania como de la legión VII Gemina, acantonada en Hispania. Pero no fueron éstos los únicos soldados que llegaron de la península Ibérica. Al menos la I Cohorte Hispana, una unidad auxiliar, fue también trasladada a la isla. El emperador se hizo acompañar de la legión VI Victrix, que hasta entonces había tenido su cuartel en Vetera, la actual Xanten, en Alemania.

Pero estos refuerzos no estaban destinados a reiniciar la conquista, sino a reforzar la frontera. En la línea entre el río Tyne y el golfo de Solwey, límite efectivo de la dominación romana, ya se habían levantado algunas infraestructuras fronterizas. La más importante de ellas era la vía militar que la recorría de este a oeste, la Stanegate, la «carretera de piedra». A lo largo de esta vía se habían construido algunos fuertes y torres de vigilancia. Este sistema no era nuevo: en Oriente, para vigilar el desierto, se había construido del mismo modo la Vía Trajana.ac15bad7a98ca5c32225da9941c6a9db

Los planes de Adriano iban más allá. Al llegar a Newcastle ordenó construir un puente que uniera ambas orillas del río Tyne. Este puente, que recibió en su honor el nombre de Elio, habría de ser el inicio de la más importante obra militar construida bajo su reinado: el muro que uniría las dos orillas del mar. Una inscripción mutilada conserva lo que parece ser el discurso con el que el emperador anunció su decisión. No es mucho lo que se lee, pero sí podemos estar seguros de que Adriano invocó un «divino precepto» para levantar un muro que sería obra del «ejército de la provincia» y que debería unir «las orillas de ambos océanos».


Una frontera abierta y controlada, y no un muro defensivo.

El sentido político y militar de aquella obra sigue siendo objeto de debate. Se debería desterrar la pretensión de comparar el muro de Adriano con las murallas de una ciudad antigua, capaces de resistir un asalto. Ni su altura ni la anchura de su adarve o camino de ronda parecen suficientes para ofrecer una resistencia efectiva. Además, su enorme longitud impediría una distribución eficaz de las fuerzas romanas. Evidentemente, un grupo organizado de bárbaros podría asaltar el muro por algún punto determinado sin que las legiones fueran capaces de frenarlo. La derrota de estos posibles invasores debería realizarse ya sobre suelo romano. Por eso, al sur del muro se mantuvieron los grandes fuertes para las legiones y las unidades auxiliares, que debían proporcionar la necesaria defensa en profundidad. Por otra parte, no debe olvidarse que el muro estaba sembrado de puertas.139_muro_adriano_4_2000x942

Cada milla (unos 1.500 metros) se había construido una puerta, con lo que la estructura presentaba numerosos puntos débiles. Sólo una fuente antigua habla explícitamente del muro. La biografía de Adriano en la Historia augusta informa del propósito imperial:
«Fue el primero que trazó un muro, de ochenta mil pasos, para separar a los bárbaros de los romanos».

Este pasaje proporciona la clave para entenderlo. Aunque construido por las legiones y vigilado por tropas auxiliares, el valor del muro estaba en su capacidad de regular los límites de la vida civilizada, de canalizar los intercambios entre el suelo romano y el bárbaro. Cuando las gentes del norte quisieran comerciar en tierras romanas, las puertas del muro se abrirían tras los necesarios controles de seguridad y tras haber pagado los portoria, los impuestos a la importación. Otro tanto ocurría con los mercaderes romanos que quisieran vender sus productos en territorios no ocupados. Además, las patrullas romanas que continuaron recorriendo las tierras al norte del muro tenían en él el soporte logístico y operativo para realizar sus tareas con seguridad. Y así, el muro se convirtió en una frontera abierta, pero bien controlada, que habría de permitir no sólo la consolidación de la vida civilizada en las tierras del sur, sino una relación pacífica y ordenada con los bárbaros del norte.139_muro_adriano_1_2000x1339


Cómo se levantó la muralla

Para construir el muro Adriano los equipos de legionarios usaron más piedra y turba locales que madera, menos empleada debido a su escasez. Cada 1500 metros aproximadamente se situaba una piedra, y en cada puerta, un fortín (castillo miliario). Entre los fortines se levantaban dos torres de vigilancia, de unos 6 metros cuadrados. Al norte del muro se excavó un foso con forma de V y una anchura entre 9 y 12 metros. Los animales de carga, carretas y carros eran conducidos por legionarios y habitantes  de la región traen desde lejos los materiales necesarios para las obras: piedra, madera y sobre todo agua. Los legionarios y los obreros construyeron los cimientos del lienzo de la muralla y de algunas de sus instalaciones, como las torres de vigilancia emplazadas entre fortines. El núcleo de la muralla se construye con un 75% de piedras y un 25% de arcilla. Sólo en los fortines se usó mortero de cal. Las caras de la muralla se construyeron con piedra caliza. El Praefectus Castrorum organizaba los trabajos constructivos de equipos formados por legionarios y diversos especialistas como carpinteros, arquitectos, canteros…f8a23b046c013113c35e797d60e3791e

Aún así hubo evidentes fallos de construcción: El muro mantuvo rigidamente la estructura de fortines y castillos miliarios a lo largo de su trazado, incluso cuando el sentido práctico invitaba a modificarlos, como sucedía con los que se construyeron en escarpadas laderas donde no podían cumplir con la función para la que habían sido proyectados. En otros lugares, las puertas no conectaban con ninguna vía conocida. Se han barajado dos explicaciones para estos hechos: la torpeza de los oficiales o, más posiblemente, su temor a alterar el diseño imperial. Nadie se habría atrevido a enmendar la plana del emperador.roma-el-muro-de-adriano-fuerte


Adriano

Emperador romano (117-138 d.C.) nacido en Italica (la actual Sevilla) provincia de Bética, el 24 de enero del año 76 d.C. y muerto en Bayas, cerca de Nápoles, el 10 de julio del 138 d.C. A los diez años de edad quedó huérfano, momento en el que su tío, el emperador Trajano, y Acilio Attiano, más tarde prefecto de su guardia pretoriana, asumieron su tutela. Su educación se realizó en Roma, donde destacó por su afición al arte y literatura griega, hecho que le hizo ganarse el apelativo de graeculus (pequeño griego). Su carrera en el cursus honorum dio comienzo en el año 91 d.C., cuando fue nombrado cónsul. En el año 95 sirvió como tribuno en la legio II Adjutrix, establecida en la provincia de Mesia inferior. En el 96 d.C. fue transferido a la legio V Macedonica. En el año 100 d.C. casó con Vibia Sabina, sobrina-nieta del emperador Trajano. Adriano fue promocionado al cargo de questor durante el 101 d.C. Participó junto a Trajano en la región del Danubio en la primera guerra Dacia del año 102.28pr0450


Bibliografía

Historia National Geograpich

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Construcción arquitectónica militar china, conocida en su nombre original como Wan Li Chang Cheng (‘largo muro de los diez mil li‘), que está considerada una de las obras de ingeniería más portentosas construidas por el hombre. La Gran Muralla es la fortificación defensiva más extensa jamás construida, con una longitud aproximada de 6.800 kilómetros, o 12.000 li según las medidas chinas (cada li equivale a unos 500 metros); tras el hallazgo de nuevas ramificaciones, la longitud total alcanzaría los 7.200 kilómetros. Su principal misión consistía en proteger la frontera septentrional del Imperio Chino de las invasiones de los pueblos bárbaros.mapa-de-la-construccion-de-la-muralla-china-history-peru-blogspot-com-2

Partiendo desde el Este, la Gran Muralla se extiende desde Shanhaiguan, a orillas del mar de Bohai, hasta la región desértica de Lop Nur, en Xijiang; anteriormente se pensaba que finalizaba en el paso de Jiayuguan, en la provincia de Gansu, pero descubrimientos posteriores han probado que su longitud es mayor de lo que se pensaba. Asimismo, uno de sus tramos más antiguos transcurre por la provincia de Shandong, al Sur de Pekín, hasta terminar cerca de la ciudad costera de Qiadong. En definitiva, la Gran Muralla atraviesa en su largo recorrido un municipio, seis provincias y dos regiones autónomas del Norte de la República Popular China, a saber: Shandong, Hebei, Pekín, Shanxi, Mongolia Interior, Ningxia, Shaanxi, Gansu y Uygur de Xinjiang.lagranmuralla


Características

La Gran Muralla tiene una altura media entre siete y ocho metros, llegando a diez en algunos puntos, una anchura entre seis y seis metros y medio en su parte superior, y de unos siete metros en la base. Fue construida a base de grandes bloques de piedra, algunos de ellos de más de dos metros de longitud y una tonelada de peso, ladrillos de arcilla y tierra compactada mediante rodillos hechos con troncos de árboles. El empleo de estos materiales no siempre era uniforme, dependía de las características del terreno, de las necesidades defensivas en cada zona o de los recursos disponibles, ya que no a todas las dinastías les fue posible movilizar la ingente cantidad de hombres y recursos que esta magna obra de ingeniería requería. Uno de los rasgos más llamativos de esta construcción es su trazado serpenteante de acuerdo con las irregularidades del terreno, de carácter montañoso en la mayoría de las regiones que atraviesa, lo que sin duda debió suponer una dificultad añadida.great-wall-tower-illustration

La terraza de la parte superior de la muralla constituía un auténtica carretera, cuidadosamente pavimentada con losas cuadradas para facilitar la circulación y sólo dotada de escalinatas en los tramos de mayor pendiente; de hecho, la Gran Muralla hacía las veces de eficaz vía de comunicación para el transporte de las tropas encargadas de guarecerla, con un ancho suficiente para que por ella pudieran transitar seis jinetes de forma simultánea o un carro de armas y soldados. También se ha constatado su utilización para el transporte de personas y mercancías, poniendo de relieve su importancia como ruta comercial del Imperio Chino.corte

Su muro no es continuo, ya que cada cierta distancia está jalonado de puertas de entrada y salida, así como de elementos defensivos como bastiones, atalayas, troneras y torres de señales. Estas últimas, levantadas en los lugares altos del terreno, constituían una auténtica red de comunicación militar con la misión de alertar sobre un posible ataque mediante columnas de humo o, tras la invención de la pólvora, con cañonazos. El número de columnas o disparos indicaban la cantidad de enemigos. La muralla está protegida en su lado exterior por un parapeto almenado de dos metros de altura, mientras que la pared interior está desprovista de defensas y el parapeto es más bajo, apenas de un metro. En los puntos estratégicos que cruzan con otras vías de comunicación se situaban los pasos y fortines, donde se acantonaban el grueso de las tropas imperiales. Protegidos por dichos fortines, unos portones de gran belleza arquitectónica estaban destinados a dar salida a dichos contingentes cuando se emprendía una campaña militar, o en su caso, permitían el tránsito civil hacia fuera o fuera del territorio chino.1024px-greatwall_large


Las obras

Si bien las primeras obras levantadas por los Ming se hicieron al modo tradicional, con tierra, adobe y una especie de tapial, a partir del siglo XVI se empleó un sistemas más costosos, pero también más duradero. Sobre un zócalo de piedra se levantaban dos muros de ladrillo, y el espacio interior se rellenaba con tierra, grava y arena compactada. La gran muralla no fue fruto de un único proyecto, sino que se construyó por tramos a lo largo de los siglos. Los primeros se edificaron por el oeste y la muralla se fue extendiendo hacia el este conforme los nómadas fueron buscando zonas desprotegidas para realizar sus incursiones.great-wall-genghis-khan-illustration_49711_600x450

En la obra podía trabajar tanto civiles, a los que se recompensaba con el perdón de los impuestos, como soldados. Éstos llegaron a amotinarse alguna vez, como en Datong, en 1524, cuando la guarnición asesinó al responsable de la obra. La muralla se hizo con materiales resistentes como el ladrillo y el mortero. Los ladrillos se se cocían en hornos a 1150 grados durante siete días, lo que les daba una gran calidad. Experimentos modernos han calculado que este proceso de fabricación les confería un nivel de resistencia similar al del cemento reforzado. En cuanto al mortero tenía un ingrediente secreto que lo hacía aún más duro que los ladrillos, tanto que en algunos puntos los ladrillos han desaparecido y solo queda el mortero. Análisis recientes han descubierto que la mezcla además de arcilla y cal, llevaba harina de arroz.construccion-de-la-gran-muralla-china-1


Las torres de vigilancia y defensa

En la gran muralla había diversos tipos de torres que cumplían funciones de defensa, observación, transmisión de señales y refugio. En las torres de defensa se alojaba una guarnición de entre 30 y 0 hombres que servían en turnos de cuatro meses. Los soldados vivían en la misma torre donde guardaban sus pertrechos y alimentos. Estas construcciones eran en realidad pequeños castillos que podían resistir asedios prolongados. Más pequeñas y con una dotación de sólo 5 hombres, las torres de señales se construían a menudo en territorio chino y usaban varios sistemas para dar la alarma: señales de humo, banderas de colores, cañonazos y linternas.mutianyu_tower

El primer piso estaba formado por el lienzo de la muralla, agrandado para conseguir más espacio. Allí comían y dormían los soldados cuando no estaban de guardia o trabajando la tierra. La planta superior, más pequeña, podía usarse de almacén. La torre y la muralla cuentan con un parapeto con almenas para proteger a los defensores. Las aspilleras permitían a éstos disparar a cubierto con los arcos, ballestas, y sobre todo a partir del siglo XVI, con armas de fuego. La organización era muy jerarquizada: había oficiales responsables de una torre, de cinco torres, de diez torres, de secciones de muralla, de tramos más extensos llamados «circuitos» y, finalmente, de cada una de las nueve comandancias.shanhaiguangreatwall-end


Historia

El origen de la Gran Muralla se remonta al denominado período de los Estados Combatientes, entre los siglos VII y IV a.C., cuando algunos de sus gobernantes comenzaron a levantar enormes muros en las fronteras de sus respectivos estados como defensa tanto frente a los ataques de los pueblos del Norte, principalmente los belicosos hunos, como de los principados feudales vecinos. Así, el tramo de muralla encontrado en Shandong fue mandado construir por las dinastías Qi (770-476 a.C) y Chu para proteger su frontera meridional de los reinos rivales; su construcción se prolongó durante más de ciento cincuenta años y constaba de nueve puertas, cincuenta torres de vigías y doce de señales. Tal fue la preocupación de los emperadores chinos por las incursiones, que incluso el emperador Yangdi lo recuerda en un poema:

«El viento otoñal levanta gemidos, / mientras marchamos muy lejos miles de millas. / ¿Marchando miles de millas con qué fin? / A través del desierto reconstruimos la Gran Muralla. / Pero ésta no fue idea Nuestra, / fue construida por sabios emperadores del pasado: / Establecieron aquí una política que durará miles de siglos, / para asegurar las vidas de sus millones de súbditos. / ¿Cómo podríamos, pues, evadirnos de estas preocupaciones, / y descansar en paz, despreocupados, en la capital?».hemis_2148312_1800x1196

Tras la unificación de China en el siglo III a.C., el primer emperador de la dinastía Qin, Shihuangdi (221-206 a.C.), quien tradicionalmente había sido considerado el primer soberano en iniciar su construcción, mandó conectar los tramos de muralla preexistentes y erigir otros nuevos para consolidar de esta manera su imperio por la frontera septentrional. La empresa requirió de esfuerzos titánicos: se calcula que en diez años de trabajos se levantaron algo más de cinco mil kilómetros de muralla, razón por la que recibió el nombre de “Muralla de los Diz Mil Li”, a través de un terreno muy accidentado, empleándose en ello cantidades ingentes de material; cuando la piedra se agotaba, los ingenieros mandaban utilizar la propia tierra extraída de la zona. La mano de obra utilizada fue igualmente de proporciones gigantescas, alrededor del millón de personas, siendo reclutada según el despiadado sistema de exacciones: hombres, mujeres y niños eran obligados a dejar sus regiones para dirigirse al Norte para una vez allí, trabajar en turnos extenuantes que se cobraron la vida de miles de ellos. Finalmente acabada, esta muralla causó no obstante el agotamiento de los recursos del Estado y la miseria del pueblo, contribuyendo al descrédito de la dinastía y su caída pocos años más tarde.images-4

En el periodo de la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) el Imperio experimentó una expansión territorial en la cual la Gran Muralla desempeñó un importante papel: la protección de las rutas comerciales hacia el Oeste, y más concretamente la célebre Ruta de la Seda. El emperador Wudi movilizó en esta época a más de medio millón de trabajadores que repararon los tramos de muro derruidos después de la caída de la dinastía Qin y construyeron unos 500 kilómetros nuevos, la mayoría de los cuales discurren a través del desierto de Gobi. En esta región, el principal problema fue encontrar materiales sólidos, de modo que los ingenieros chinos tuvieron que recurrir a un antiguo y laborioso método consistente en mezclar la masa de tierra con ramas y juncos. Asimismo, la muralla Han introdujo la importante novedad del levantamiento de torres de señales cada quince o treinta millas, las cuales encendían columnas de humo si avistaban un ataque exterior: una única columna significaba que la fuerza enemiga era reducida, sobre los quinientos hombres, mientras que dos columnas equivalían a un ejército de tres mil o más soldados.gran-muralla-china_960x648_5e86f32d

Durante las siguientes dinastías apenas se realizaron obras de relevancia, limitándose los trabajos a leves reparaciones de tramos concretos. Fueron los soberanos de la dinastía Ming(1368-1644) quienes reanudaron de forma sistemática su construcción, hasta un total de dieciocho proyectos, ampliándose su longitud hasta los actuales más de siete mil kilómetros. La altura media de la muralla Ming, casi ocho metros, es superior a las anteriores, así como su anchura, que en algunas zonas alcanza los siete metros. Asimismo, la calidad de los materiales, la perfección técnica a través de un sinuoso trazado y su estado de conservación es sensiblemente mejor, lo que no sólo revela la relativa modernidad de estos tramos sino la mayor capacidad tecnológica y organizativa de la que dispusieron los emperadores de dicha dinastía, que emplearon en las obras a miles de trabajadores, la mayoría esclavos, y vastos recursos económicos. Pese a todo, hay que señalar que en esta época la Gran Muralla había perdido ya gran parte de su valor militar, principalmente porque el uso de armas de fuego la convertían en un obstáculo fácilmente franqueable. La muralla Ming es también la más conocida, seguramente debido a su localización en las cercanías de la capital, Pekín.the_great_wall_of_china_at_jinshanling-edit

El siglo XX vio la caída del Imperio y la llegada del régimen comunista, para el que la Gran Muralla no era más que un símbolo de la China milenaria, y como tal, durante muchos años los gobiernos de Pekín apenas le prestaron atención. Esta tendencia ha cambiado en las últimas décadas del siglo XX, cuando una nueva corriente de pensamiento ha valorado la importancia de mantener en buen estado de conservación los testimonios materiales del pasado, al margen de su significación ideológica. En consecuencia, se emprendieron obras de reparación y restauración en varios sectores claves de la Muralla, en concreto el comprendido entre el paso más oriental de Shanhai Kuan (Shanhaiguan), también conocido como “El Primer Paso bajo el Cielo”, en la provincia de Hebei, y el de Chiayu Kuan (Jiayuguan), en Gansu. Esta importancia cultural se vio confirmada en 1987, cuando la UNESCO declaró la Gran Muralla China Patrimonio Universal de la Humanidad.gran-muralla-china-mutianyu


Connivencia con el enemigo

Las tropas chinas acantonadas en la Gran Muralla mantenían múltiples contactos con los nómadas, a pesar de la oposición de sus superiores. Los soldados chinos comerciaban frecuentemente con sus enemigos, actividad que, como hemos visto, era especialmente importante para los nómadas, y en situaciones extremas los soldados podían llegar incluso a desertar. En 1550, el comandante militar de Datong, al oeste de Pekín, escribía indignado:

«Nuestras tropas y exploradores a menudo van al territorio mongol para comerciar con ellos y han hecho amigos. Los cuatro caudillos Altan, Toyto, Senge y Usin han incorporado torres de observación de nuestra Gran Frontera a sus campamentos. Los mongoles reemplazan a nuestras dotaciones como vigías y nuestros soldados reemplazan a sus tropas como pastores, con el resultado de que ninguna información estratégica de nuestras defensas pasa inadvertida a los mongoles».la-gran-muralla-china-es-visible-desde-el-espacio-4

En numerosas ocasiones los funcionarios del gobierno demostraron una gran desconfianza hacia el comportamiento de sus propios soldados. En 1554, uno de ellos acusó a las tropas fronterizas de tener tanto miedo a los mongoles que, cada vez que éstos cruzaban la Gran Muralla, huían sin siquiera combatir. Otro afirmó en 1609 que los guardias de las torres, incapaces de defenderse a sí mismos, al descubrir mongoles en las cercanías no se atrevían a dar la voz de alarma y preferían fingir que no los habían visto. También se acusó a los soldados de sobornar a los nómadas para que no les atacasen, lo que no deja de ser chocante teniendo en cuenta la oposición radical del gobierno a este recurso. La colaboración entre los nómadas y algunos soldados llegaba hasta tal punto que en 1533 un funcionario del gobierno afirmó que las dotaciones de las torres de observación servían de guías a las partidas de guerra mongolas durante sus incursiones en territorio chino.la-gran-muralla-china


Eficacia Militar de la muralla

la eficacia militar de esta barrera fue siempre relativa. La frontera septentrional china sufrió un número de ataques muy alto, a veces por parte de grandes bandas de guerreros, verdaderos ejércitos que podían alcanzar los 100.000 efectivos, pero también por pequeños grupos de nómadas. Un ejemplo de este último caso ocurrió en Wo Yan, en 1555. Una veintena de guerreros mongoles asaltó una torre en plena noche, trepando con ganchos, pero justo cuando el primero de ellos la coronaba los relinchos de sus caballos alertaron a los soldados chinos que pudieron rechazar el ataque. Sería, sin embargo, un error presentar a los nómadas siempre como los agresores. En 1563, en el curso de una investigación por corrupción, se descubrió que unos soldados habían asesinado a un grupo de mongoles tras aceptar su rendición para fingir una victoria en combate y ser recompensados en consecuencia.

Hay que tener en cuenta que los militares chinos destacados en la Gran Muralla vivían en unas condiciones muy duras. Un documento del propio ministerio del ejército reconocía en 1443 que:

«los soldados en la frontera noroccidental están expuestos al viento y el frío. Ya sirvan como vigías en las torres de señales o como guardias en los pasos […] pueden estar fuera durante meses o años sin regresar a su base, y sus familias e hijos, careciendo de ropa y comida, están en una situación desesperada. Ciertamente, reciben un salario mensual, pero muy a menudo tienen que gastarlo en armas o caballos y sus sufrimientos por el hambre y el frío son indescriptibles».lassietemaravillasdelmundolagranmurallachina01


Curiosidades y leyendas

La Gran Muralla ejerció y sigue ejerciendo una poderosa influencia en la imaginería china, siendo un elemento frecuente en la literatura y artes. Además, ha dado origen a numerosas leyendas transmitidas a lo largo de los siglos, en los que se resaltan tanto la grandeza de la obra como los sacrificios que su construcción costó entre el pueblo. Así, en algunos escritos se cuenta que muchos de los cuerpos de los trabajadores fallecidos eran emparedados entre sus piedras, y los jesuitas relatan en sus crónicas la crueldad con que eran tratados los esclavos: si uno de ellos dejaba un pequeño hueco entre los grandes bloques de piedra, los guardianes le cortaban de inmediato la cabeza para que sirviese de ejemplo a sus compañeros.maxresdefault-2

Por otra parte, durante mucho tiempo ha suscitado un debate sobre si realmente era eficaz en su misión de proteger el Imperio de las invasiones externas. Si al parecer en un principio pudo cumplir a la perfección con esta función, con el tiempo se reveló como un elemento defensivo de dudosa eficacia frente a invasiones de grandes ejércitos adecuadamente pertrechados, especialmente tras la invención de la pólvora; en cambio, sí siguió constituyendo un barrera formidable frente a pequeñas incursiones de bandoleros o saqueadores, así como en la protección de las vitales rutas comerciales que conducían a los reinos asiáticos occidentales.

A causa de su espectacularidad, la Gran Muralla se ha convertido en una de las construcciones más famosas del mundo, así como en el principal reclamo turístico de la República Popular China. No resulta exagerado afirmar que ningún visitante del país, incluidos jefes de Estado extranjeros, lo abandona sin antes haberla visitado y retratado fotográficamente con esta bella obra como fondo. El sinuoso sector de Bandaling, situado cincuenta kilómetros al noroeste de la capital, es uno de los tramos más espectaculares y mejor conservados, y por ello es el más visitado; no obstante, también son célebres los pasos amurallados de Huangya, en Tianjin, Mutianyu o Gubeikou. Como curiosidades que remarcan su grandiosidad, se suele señalar que es la única construcción humana que puede ser vista desde el espacio, aunque al parecer este extremo aún no ha sido probado, y que con la cantidad de material empleado en su construcción se podría levantar otra muralla que diera una vuelta completa a la Tierra, evidentemente de menor tamaño.1140168482_850215_0000000000_sumario_normal


Bibliografía

Historia National Geograpich

http://www.enciclonet.com

El Carro-Garfio Chino

Publicado: agosto 12, 2016 en Asedio
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De gran interés en las obras de asedio resultaba el empleo de los carros garfio. Con una constitución semejante a la empleada en las escalas de asalto compuestas, sustituían el mecanismo elevatorio de la escalera por un brazo pivotante con una pieza en forma de cuchilla de grandes dimensiones en su extremo. Este elemento metálico podía ser sustituido por una serie de garras o una hoz pesada, en función de las necesidades específicas de cada ataque.carro-garfio

Esta máquina tenía como función la apertura de brechas en los coronamientos de las murallas, abatiendo las almenas y cortinas superiores. Su diseño resultaba óptimo para arrancar los sillares, una vez que los arietes los hubieran movido. De este modo facilitaba que las tropas de infantería pudieran penetrar a través de las defensas, ya fuera por medio de puentes de desembarco o con la ayuda de escalas pesadas. Por tanto, su función en los asedios consistía en facilitar las operaciones de las máquinas mayores, desempeñando un cometido fundamental para el éxito de las operaciones.carros


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

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El Lanzallamas de Delio

Publicado: octubre 30, 2015 en Asedio
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El primer lanzallamas con el que los beocios lograron tomar la ciudad de Delio entre el 424 y el 423 a.C. Estaba fabricado con una viga de madera aserrada por medio, cuyo interior se había vaciado totalmente y se había recubierto con hierro para protegerlo del fuego. En el extremo delantero llevaba colgado un caldero con carbones encendidos, azufre y pez, mientras que en su parte trasera había varios fuelles.Lanzallamas de Delios 2

Éstos últimos insuflaban el aire necesario para que llegara, a través de la viga, al caldero  colocado en el otro extremo, originando violentas llamaradas. Sin duda alguna, este  ingenio supuso una de las principales innovaciones bélicas del siglo V a.C.Lanzallamas de Delios 1


Bibliografía

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

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El Mantelete

Publicado: septiembre 4, 2015 en Asedio
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El mantelete fue la primera forma de protección adoptada por los ejércitos para acercarse a los muros enemigos. El mantelete era una especie de muro formado por un panel de grandes dimensiones construido con tablas de madera. Para su construcción, en su parte trasera tenía varios refuerzos horizontales (normalmente dos en el centro, uno en la parte superior y otro en la inferior). Sobre ellas se clavaban las tablas verticales que daban a la cara exterior. Mantelete 1

Para poder ser movido tenía dos abrazaderas de cuero en su parte interior, dentro de las cuales metían los brazos los dos soldados que desplazaban la máquina. Su sistema de agarre era muy semejante al de los escudos de mano, ya que esto no era más que un escudo pero de mayores dimensiones.

Para moverlo era más cómodo si se hacía ligeramente inclinado hacia atrás, lo que facilitaba el transporte de su peso.

Con el fin de dejarlo fijo cuando se llevaba hasta el lugar deseado, disponía de dos patas en sus lados exteriores. Estas patas eran abatibles y se podían subir o bajar por medio de dos bisagras muy simples. El extremo de las patas que daba al suelo estaba ligeramente inclinado, de modo que pudiera sostenerse en el suelo de forma más firme. La construcción del mantelete era muy simple y no dejaba de ser más que un muro móvil.

El número de soldados necesarios para desplazar la máquina variaba en función de su tamaño, pero normalmente era de al menos dos, mientras que el resto se situaba detrás protegidos por ella. Como mínimo podía proteger de los disparos frontales un número de entre seis y ocho soldados.

Sin embargo, por los lados laterales y por la parte superior de la máquina, era vulnerable lo que obligaría a que para resultar efectivas fueran desplazadas unas junto a otras y formaran un muro de grandes dimensiones.

Aunque el tipo de mantelete descrito es el más habitual, Filon consideraba la existencia de variosmodelos diferentes empleados en función de las necesidades. Los mássimples estaban fabricados con mimbre y se utilizaban contra fortificaciones que no dispusieran de piezas de artillería. En cambio, si los enemigos disponían de catapultas había que hacerlos más resistentes, de modo que pudieran aguantar los impactos. Se cubrían con pieles para evitar ser quemados y se les dotaba de ruedas con la finalidad de facilitar su movimiento.

Las más complejas de estas máquinas podían estar dotadas de piezas de artillería para, al mismo tiempo que defendían, poder atacar. Sin embargo, esto parece poco creíble, ya que su función en los asedios estaba perfectamente clara y para cumplir esa función artillera ya se disponía de las torres de asedio, mucho mejor equipadas y preparadas para esta función.

Con el fin de evitar los golpes de las piedras lanzadas desde el muro también debían estar acolchados o cubrir su frente con tierra, formando una especie de empalizada que, cuando fuera necesario, podía hacerse móvil y ser trasladada a otro lugar.


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

http://www.maquinasdeasedio.com/

 

 


El resultado del nacimiento de las primeras máquinas de torsión, supusieron una revolución tecnológica tan significativa como la propia aparición de la catapulta. Las nuevas máquinas tenían una mecánica totalmente diferente a las de “no torsión” y utilizaban la torsión de haces de tendones, crines o cabellos humanos alrededor de bastidores de madera.

Hoy en día es muy difícil saber qué clase de tendones y de qué animales eran los más fuertes y elásticos para su empleo, aunque se piensa que, en ningún momento, se utilizarían solos, sino mezclados con pelo animal o humano, de modo que se asegurara su cohesión. La zona de los tendones animales que mejor serviría para estos propósitos sería la correspondiente a los hombros de bueyes y a los tobillos de caballos.

El arco de las máquinas anteriores fue sustituido por dos armazones de madera, dentro de los cuales se hicieron sendos agujeros en su parte superior e inferior y se instaló un ovillo de cuerdas de tendón trenzadas. Los marcos se sujetaron de forma fija, añadiendo madera para dar rigidez al conjunto.

Un brazo de madera se insertó a través del paquete de tendones, dejando la parte más gruesa en el lado interior y cuyos extremos se unían por una cuerda de arco. Cada brazo se sujetaba por las cuerdas de su resorte, ya que la tensión se aplicaba con dos palancas. Pronto se consiguieron marcos más resistentes, gracias al ensanchado de los travesaños y a la colocación de agujeros en cada uno de ellos. Las palancas para torcer el tendón se colocaron sobre los agujeros y podía enroscarse la cuerda a través de estos “agujeros-portadores”. Sin embargo, uno de los problemas radicaba en que, tras ser disparada muchas veces la máquina, los resortes dejaban de estar en posición central y se clavaban en la madera, llegando a hacerlas inoperativas. Este problema se solucionó con la introducción de arandelas.

El núcleo de las catapultas de torsión era un bastidor de madera, de forma rectangular con dos largueros y cuatro postes. Junto a cada extremidad de los largueros se ubicaba un orificio (foramen), tanto en la parte inferior como en la superior, que servía para alojar los dos muelles de cuerda. En cada uno de esos orificios se situaba un modiolus (cojinete cilíndrico y hueco construido en bronce) con un epizygis (pequeña barrita de hierro), que lo atravesaba diagonalmente y que se encajaba en las muescas de su parte superior.Lithobolos

Así los ingenieros de Alejandro Magno diseñaron el Lithobolos o ballista de torsión para lanzar piedras. Se trataba de una máquina que, utilizando el sistema de torsión, lanzaba piedras de entre 3 y 58 kilos de peso, aunque Filon sugiere que las piedras ideales para esta máquina estarían en torno a los 4 kilos. La potencia de esta nueva máquina y su capacidad de fuego provocaban que, al lanzar proyectiles sobre un determinado punto, pudieran incluso dañar las murallas.

Un papel muy significativo dentro de los combates navales era el desempeñado por las piezas de artillería. Su principal función era sembrar el desconcierto entre las formaciones enemigas, tratando de dejar inutilizadas la mayor cantidad posible de embarcaciones, aunque no lograran hundirlas. En el caso de los lithobolos, se empleaban para desarbolar las velas y romper los mástiles de las naves. Incluso las piezas de artillería de grandes dimensiones, con un solo proyectil podrían dañar irremediablemente un barco, conduciendo a su hundimiento. Las máquinas de menor calibre funcionaban como arma antipersonal para abatir a los infantes de marina y remeros. La pérdida de éstos últimos incidiría notablemente en la capacidad de maniobra de la embarcación.


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.


En griego antiguo γαστραφέτης, literalmente ‘vientre arqueado‘. Esta arma de origen discutido, es la precursora de la catapulta como nos menciona el historiador Herón de Alejandría, en su obra Fabricación de proyectiles por Ctesibio. Bitón adjudica la invención del Gastraphetes a Zópiro un ingeniero de Tarento, en la Magna Grecia (sur de Italia) a finales del SºV a.C. Existen datos que confirman el uso de esta en el asedio de Cumas por los sabelios , en el 421 a.C. También en Mileto, durante las Revueltas Jonias 401 a.C.

Para su funcionamiento utilizaba la tecnología de “no torsión”, es decir, de tensión, y este nombre se debía a que para tensarlo era necesario que fuera apoyado en el estómago. Tras la puesta en marcha del arco compuesto, las posibilidades reales de los hombres para poder arrojar proyectiles de mayor tamaño y a una distancia mayor habían quedado totalmente limitadas, pues la fuerza humana había alcanzado el máximo de sus posibilidades. Por este motivo, fue necesaria una revolución tecnológica que mejorara las armas existentes hasta ese momento, con el fin de adaptarlas a la evolución que estaban sufriendo los sistemas de fortificaciones.gasthapertes

Morfológicamente, el gastraphetes constaba fundamentalmente de dos partes: el arco y el cuerpo que, a su vez, tenía dos secciones. Por un lado estaba el bastidor sólido y fijo al arco. Y por otro el resbalador o corredera, igual de largo que el bastidor, y que se podía mover hacia atrás y hacia delante en un surco ensamblado a una cola de milano. Esta última pieza, en su parte superior, tenía una acanaladura para acompañar al proyectil en su desplazamiento y un mecanismo de disparo.

La máquina se completó con una serie de mecanismos, como un trinquete lineal a cada lado del bastidor. Para su correcto funcionamiento, la corredera tenía dos lengüetas. A pesar de estos avances, a grosso modo, el gastraphetes no dejaba de ser más que un arco de grandes dimensiones en cuanto a su circunferencia, que había sido montado sobre un marco de madera. Se le habían añadido varios mecanismos complejos para facilitar el trabajo de los artilleros que, difícilmente, podrían haberlo manejado del mismo modo que un arco sin esta ayuda.

Gastraphetes

El arco usado en el gastraphetes resultaba ser demasiado fuerte para que un hombre pudiera tensarlo directamente con las manos, por lo que el artillero tenía que apoyar el arco contra sí mismo y forzarlo en movimientos sucesivos, hasta llegar a su punto máximo. Con el objetivo de solucionar este problema, se insertó un perno en un canal semicircular entre las filas de surcos. Por medio de un mecanismo disparador era posible lanzar la flecha fuera del arco, que permitían que se encajaran en los dientes del trinquete cuando la máquina era cargada. Por otro lado, si el gastraphetes hubiera utilizado como material constructivo el acero, la resistencia y potencia de esta máquina, difícilmente, podría haber sido superada por la tecnología de torsión.

gasthapertes2

El alcance de este ingenio se situaría alrededor de los 250 metros, 50 metros más que el arco compuesto. Este incremento en la distancia, aunque no desmesurado, resulta significativo para estos primeros momentos. Su impacto bélico sería terrible sobre contingentes de soldados que, conociendo las limitaciones en cuanto a distancia de los arcos compuestos, creerían estar fuera de la línea de fuego enemiga, siendo abatidos por los disparos de este ingenio. Al mismo tiempo, gracias a la complejidad de los mecanismos introducidos por el gastraphetes, también se facilitaba apuntar de forma más precisa.


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

http://bellumartis.blogspot.com.es/2012/06/el-gastraphetes.html

http://www.historiareimilitaris.com/web/index.php/secciones/antigua/1042-gas

El Asedio

Publicado: septiembre 30, 2014 en Asedio
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Una vez que había comenzado el asedio, el ejército atacante tomaba posiciones alrededor de la ciudad para evitar fugas. Entonces había dos opciones: se intentaba que el hambre les obligara a capitular o bien se atacaban los muros. En este último caso se podía:

  • Socavar una parte del muro por medio del minado.
  • Atacar una parte de la muralla por medio del lanzamiento de piedras o flechas.
  • Construir torres de asedio y escaleras para superar las murallas por altura.
  • Atacar una puerta o lienzo de muralla con un ariete para abrir una brecha.

La velocidad del trabajo de asedio era proporcional a la necesidad de tomar la ciudad. Era en este momento cuando entraban en juego otros muchos factores, como era la disponibilidad de víveres de los dos ejércitos y la posibilidad de llegada de tropas de auxilio en ayuda de los sitiados.

armas de asedio

Cuando la toma de una ciudad resultaba extremadamente difícil, se rodeaba en todo su perímetro con un muro de circunvalación, impidiendo que les quedara alguna posibilidad a los sitiados. El equipo de las máquinas de asedio se empleaba para equilibrar la superioridad que las murallas otorgaban a los defensores. Salvo los ingenios que servían para la protección de los soldados en su aproximación a los muros, el resto estaba diseñado para inutilizar las murallas, abriendo brechas en ellas a través de las que pudieran penetrar las tropas de tierra en el interior de la ciudad o tendiendo puentes por los que sobrepasarlas. El contingente de tropas del que dependían las máquinas en las labores de asedio siempre era el que más bajas recibía en el combate, pero también el que conseguía las mayores recompensas.

La importancia de estas máquinas radica en que, con su puesta en funcionamiento, pudieron superar ampliamente, tanto en distancia como en el tamaño de sus proyectiles, a otros ingenios más simples como eran la honda o el arco. Aunque este último disponía de un elevado alcance, los proyectiles arrojados por él, sólo podían funcionar como arma antipersonal, pero nunca ayudar a tomar fortificaciones.

Alcance Proyectiles

En la antigüedad había dos tipos de maquinas de asedio, las de tensión, que básicamente se basaban en la tecnología del arco, pero de mayores dimensiones, y las de torsión, que obtenían su energía al torcer un mecanismo de resorte, construido normalmente, con cuerda hecha de tendones de animales.

Para conseguir extraer todo su potencial era necesario retorcer al máximo todo ese haz de cuerdas. El material para la construcción de los resortes también podía variar en función de la disponibilidad de materiales. Incluso en algunas ocasiones se utilizó el esparto y el pelo de caballo como tensor de los resortes de las piezas de artillería, llegando a emplearse en situaciones críticas incluso cabellos humanos.

Las dos tecnologías convivieron en el tiempo durante varios siglos hasta la imposición de la tecnología de torsión. Sin ir más lejos, Alejandro Magno, durante sus operaciones contra las ciudades fenicias, dispuso sus máquinas de torsión contra las de “no torsión” empleadas por los sitiados.

A lo largo del siglo III a.C., las máquinas de “no torsión” perdieron importancia progresivamente y fueron sustituidas, prácticamente en todos los arsenales, por las nuevas de torsión. Sin embargo, lo más probable es que las piezas de artillería de “no torsión” se siguieran utilizando como artillería de campaña, ya que resultaban más fiables en condiciones adversas.

Artilleria_romana_[Carthago_Nova]

La artillería clásica en cualquiera de las dos modalidades, tanto “no torsión” como torsión, podía servir para arrojar grandes flechas o proyectiles de piedra indistintamente. Por medio de variaciones en las dimensiones de los bastidores y en la disposición de los brazos, se podía transformar una catapulta para lanzar flechas en una para lanzar piedras. El resto de elementos no necesitaban ningún tipo de transformación.

Pata terminar, hay que decir que todos los componentes de las piezas de artillería se hacían en función de un determinado módulo o calibre. Éste dependía del diámetro del muelle y mantenía una serie de relaciones con el tamaño del dardo o el peso de la piedra que debía ser lanzada.

Alcance Armas de Asedio

Partiendo de las dimensiones de la flecha a lanzar o del peso de la piedra a arrojar, se podía determinar el tamaño de cada uno de los componentes de la máquina. Así, resultaba muy fácil construirla, manteniendo las relaciones entre el diámetro del muelle y la altura. Sin embargo, conseguir estas tablas de medidas precisas para el correcto funcionamiento de cada una de las máquinas supuso más de dos siglos de investigación para los ingenieros griegos. A pesar de conocer esta información, a menudo, para conseguir un mayor alcance, las máquinas disparaban proyectiles más pequeños de los que les correspondería en función de su calibre.


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.

Arietes

Publicado: julio 25, 2014 en Asedio, Uncategorized
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Un ariete era básicamente un tronco colgado de un marco de madera mediante cuerdas. Una cabeza metálica incrementaba sus efectos contra las paredes. Este elemento metálico solía tener forma de cabeza de carnero o de punta cónica y afilada, aunque también podía consistir en una serie de dientes afilados que, gracias a su forma de sierra, dañaban con mayor facilidad las piedras de las murallas. Un cubierta de pieles lo protegía de ataques, sobre todo con fuego. Ariete 13

Los primeros arietes funcionaban sencillamente con una viga, con cabeza de hierro, suspendida con cadenas dentro de su artilugio protector. Las versiones posteriores incluían engranajes y poleas para reforzar la potencia del ariete. Las cubiertas eran de cuero para protegerlas de las flechas.Ariete 12


Funcionamiento

Una vez que el ariete estaba próximo a los muros se balanceaba el tronco hacia delante y hacia atrás en un movimiento de péndulo. Tras ser golpeada la pared y sus piedras movidas, se utilizaba la falx muraria, que era una especie de viga con una hoz en uno de sus extremos y que permitía remover las piedras que, previamente, había desplazado el ariete. Por medio de este sistema se abría una brecha en el muro, a través de la cual penetraban los soldados para tomar la ciudad.

Ariete Cabeza

Cabeza de ariete hallada en Olimpia.

Los primeros arietes eran portados y manejados a mano por los soldados hasta la muralla. El uso de estos primeros modelos resultaba muy peligroso, ya que los soldados estaban expuestos a los disparos y a los materiales arrojados por los defensores. De ahí que, muy tempranamente, esta máquina se dispusiera dentro de otras de mayores dimensiones y más protegidas, como eran las tortugas o las torres de asedio. En estas últimas, el ariete ocupaba el primer piso, mientras que en los superiores había piezas de artillería y puentes de desembarco.


La defensa

Las técnicas de defensa contra los arietes eran muy complejas. Por un lado, se podían coger las cabezas con cuerdas y separarlas de las piedras de la muralla. Gracias a esta técnica se lograban evitar los golpes directos o, al menos, amortiguarlos tanto como fuera posible. El empleo de esta estratagema es muy antiguo y está atestiguado ya en el mundo asirio.

También se podían defender los muros sujetando por medio de cadenas grandes vigas paralelamente al muro. Cuando se acercaba el ariete, se dejaban caer para intentar partirlo a la altura de la cabeza y, así, detener su avance. Sin embargo, cualquier material de grandes dimensiones y pesado podía desempeñar esta función de ruptura de la cabeza del ariete. Así, las fuentes mencionan la defensa con piedras, troncos o ya bien masas de plomo fundidas que, a causa de su enorme peso, resultaban más contundentes.Ariete Defensa

En la obra de Eneas el Táctico encontramos una nueva forma de defensa ante esta máquina. Consistía en llenar sacos de paja o de cualquier otro material blando como por ejemplo arena. Por medio de cuerdas se dejaban caer justo delante de donde iba a golpear el ariete, de tal forma que se amortiguaba mucho el impacto de la cabeza de hierro. Pero, había más formas de destrozar los muros, aunque se hubieran cubierto previamente con sacos llenos de arena para detener los impactos de las máquinas de asedio. Timoteo, en la toma de Torone, durante la guerra contra las ciudades calcídicas en el 364 a.C., colocó puntas de mástil en las máquinas más grandes y les puso hoces. Y, a pesar de todas estas estratagemas, la defensa más práctica y, a su vez, la más empleada en los asedios consistía en el empleo del fuego. Por medio de sustancias incendiarias podían ser totalmente eliminadas las máquinas de asedio, mientras que con los otros métodos tan sólo se dañaban y podían volver a ser reutilizadas después de ser reparadas.


Tamaño

El tamaño de esta máquina variaba mucho desde algunas que necesitaban veinte soldados para ser movidas hasta otras de grandes dimensiones con varios cientos o incluso miles de soldados para poder ser puestas en funcionamiento. Así, encontramos gigantescos ingenios de asedio como el que cita Apiano para la toma de Cartagena, que necesitaba de 3.000 hombres para ser movido o el empleado por Escipión en Útica el 204 a.C. y que era desplazado por 6.000 soldados.


Ejemplo

Un antiguo ariete sirio del reinado de Sargón II. Los arietes posteriores tienen torres acopladas en la parte superiorpara que los arqueros protejan a los atacantes con sus flechas. La viga se remataba con una punta metálica afilada para hacerla más eficaz. La parte posterior del ariete estaba cubierta.Ariete11


BIBLIOGRAFÍA

Artillería y Poliorcética en el Mundo Grecorromano. Rubén Sáez de Abad. Ediciones Polifemo.