Archivos de la categoría ‘Humanoides’


Ser imaginario, mítico o legendario, de estatura y fuerza descomunales, aspecto humano o monstruoso, y carácter normalmente maligno, que protagoniza mitos y creencias de numerosos pueblos de todo el mundo.

Son muchas las cosmogonías, especialmente de Oriente, cuya figura primigenia es un gigante que muere y de cuyo inmenso cuerpo se forman las distintas partes del universo o del mundo. En la base de esta arcaica creencia está la de un primitivo universo considerado como un ser viviente del que el hombre sería una especie de simbólica continuación o degradación. En las mitologías arcaicas de la India, Irán, China, Tibet, Rusia o Escandinavia desempeñaron estos gigantes, por lo general andróginos (de sexo masculino y femenino al mismo tiempo), un papel esencial. Los mitólogos y antropólogos han encontrado estrechos vínculos entre muchos de ellos, como el indio Purusa o Yama, el iranio Yima, y el nórdico Ymir, que fue muerto por Odín. De algunos de estos gigantes primordiales se han documentado derivaciones demoníacas, como la brahmánica Mara, que influyó a su vez sobre la figura homónima de la máxima diablesa del budismo.Untitled-1

Otra creencia relacionada con (y evolucionada a partir de) la de los gigantes cosmogónicos es la de los gigantes cosmóforos (como el Atlas de la mitología griega), que sostienen en sus espaldas no un planeta vivo, sino un planeta inanimado.


En la Antigua Grecia

En la tradición de la antigua Grecia, el término “gigante” no servía para designar a seres enormes terrenales, sino a un grupo específico de los semidioses. Los gigantes nacieron de las gotas de sangre del antiguo dios Uranos que cayeron en el seno de la la diosa Gea (la Tierra), tras haber sido mutilado por su hijo Cronos. Según la tradición, nacieron para vengar la suerte de los titanes, defensores a su vez de Cronos contra el nuevo usurpador Zeus. Según el pseudo-Apolodoro, eran “de una estatura extraordinaria, de una fuerza invencible…”. Intentaron llegar hasta el Olimpo colocando varias montañas una sobre otra, y los dioses hubieron de pedir ayuda a Prometeo y a Heracles para vencerlos, porque, según un oráculo, sólo la colaboración de algún mortal se podía impedir la victoria de los gigantes. Heracles fue el gran protagonista de esta gigantomaquia, ya que derribó las montañas que les servían de apoyo, y atravesó a varios de ellos con sus flechas, mientras Zeus los fulminaba con su rayo. Los que sobrevivieron fueron enterrados en el centro de la tierra. A partir del siglo IV a. C. se añadió a su mito el motivo de que tenían la parte inferior del cuerpo igual que el de las serpientes.gigantes-reales

Estos son los Gigantes de la primera generación:

  • Agrio. Las Moiras le golpearon con mazas de bronce hasta matarlo.
  • Alcioneo. Era inmortal mientras luchase en su tierra de origen. Fue muerto por Heracles, quien lo arrastró fuera de su lugar de nacimiento, tras dispararle una flecha.
  • Alpo. Muerto por Dioniso.
  • Clitio. Fue muerto por Hécate con antorchas.
  • Ctonio. Hera le convenció para luchar contra Dioniso, prometiéndole a cambio a Afrodita.
  • Damasén. Criado por Eris, mató una vez a un drakon que fue devuelto a la vida por otro drakon, su compañero, con la ayuda de una hierba curativa.
  • Efialtes. Se rebeló contra los dioses. Apolo le disparó en el ojo izquierdo y Heracles en el derecho.
  • Encélado. Moraba bajo el monte Etna, cuyos estruendos eran provocados por sus revolcones. Atenea le arrojó encima la isla de Sicilia. Según otros fue muerto por Sileno.
  • Éurito. Fue muerto por Dioniso con su tirso (bastón que está todo él forrado de vid o de hiedra y a veces de lazos. Está rematado por una piña de pino).
  • Gratión. Fue muerto por Artemisa.
  • Hipólito. Lo mató Hermes, que llevaba el casco de Hades.
  • Mimas. Fue muerto por Hefesto con proyectiles de metal al rojo vivo. Según otros fue muerto por Ares.
  • Palas. Lo mató Atenea, quien lo despellejó y usó su piel como escudo para su propio cuerpo.
  • Peloro. Hera le convenció para luchar contra Dioniso.
  • Polibotes. Fue muerto por Poseidón, que rompió un trozo de la isla de Cos y lo arrojó sobre él.
  • Porfirión. Se dice de él que rasgó las túnica de Hera con intención de violarla, y que ésta le había prometido a Hebe por esposa si luchaba contra Dioniso. Zeus le hirió con un rayo y Heracles le remató con una flecha.
  • Tifón. Hijo del primer Tifón, igual a él en todo, que luchó contra Dioniso.
  • Toante. Fue golpeado hasta la muerte por las Moiras con mazas de bronce.

gigante-678x381Los que aparecieron después, su apariencia no es ya necesariamente monstruosa, y sólo tienen en común con los más antiguos su enorme tamaño y fuerza. Estos gigantes fueron:

  • Agrio y Orio. Hijos de Polifonte y un oso, del que le hizo enamorarse Afrodita por desdeñarla en favor de Artemisa. Ambos eran gigantes poderosos que no honraban a los dioses y devoraban hombres. Fueron transformados en pájaros por Hermes.
  • Los Alóadas, dos hermanos gemelos llamados Oto y Efialtes, hijos de Poseidón e Ifimedea, que quisieron derribar el cielo con sus propias manos y derrocar a Zeus. Como eran inmortales y el Oráculo había profetizado que no morirían en manos de hombres ni dioses, se mataron entre ellos por accidente.
  • Anax, hijo de Urano y Gea, gobernó el país, que entonces era llamado Anactoria en su honor. Su hijo Asterio, le sucedió en el trono, pero el cretense Mileto, hijo de Apolo, conquistó el país y le cambió el nombre por el suyo.
  • Antífates, hijo de Poseidón y Gea, era el rey de la tribu de los Lestrigones, unos gigantes antropófagos que encontró Odiseo en sus viajes. Anfífates destruyó la flota de Odiseo.
  • Anteo, hijo de Poseidón y Gea. Desafiaba y asesinaba a todo el que se adentraba en sus dominios, pues había hecho voto de construirle un templo a su padre con cráneos humanos. Siempre vencía en sus peleas, ya que en cuanto caía a tierra o la tocaba, su madre le daba fuerzas de nuevo. Retó a Heracles, quien lo derribó tres veces, pero en vano. Heracles advirtió lo que pasaba y, levantándole en vilo para impedirle recibir el aliento de su madre, lo asfixió.
  • Argos Panoptes tenía cien ojos. Era un fiel sirviente de Hera. Su gran servicio al panteón olímpico fue matar al monstruo ctónico con cola de serpiente Equidna cuando ésta dormía en su cueva.
  • Caco, hijo de Hefesto, era un gigante mitad hombre y mitad sátiro que vomitaba torbellinos de llamas y humo. Robó algunos de los bueyes de Gerión a Heracles mientras dormía, por lo que éste le mató.
  • Crisaor, engendrado por Medusa cuando fue violada por Poseidón en un templo de Atenea, por lo que ésta la transformó en una Gorgona. Así, Crisaor no nació hasta que Perseo decapitó a su madre. Fue padre con Calírroe de Gerión.
  • Dámiso, el más rápido de los gigantes que murió en la guerra contra los dioses. Quirón exhumó su cuerpo y extrajo el astrágalo de su pie, implantándolo en el talón de Aquiles.
  • Eurimedonte, antiguo rey de los gigantes. Fue padre de Peribea.
  • Gerión, monstruoso gigante alado hijo de Crisaor y Calírroe, formado por tres cuerpos humanos completos unidos por la cintura. Era invencible en la batalla y dueño de una gran sabiduría. Tenía una cabaña de ganado guardado por un perro de dos cabezas, Ortro, y por un pastor, Euritión. Uno de los doce trabajos de Heracles fue robar dicho ganado, tras lo cual mató a Gerión cuando éste le buscaba para vengarse.
  • Hilo hijo de Gea, del que se creía que derivaba el nombre del río Hilo. Aparentemente los griegos le identificaban con Gerión.
  • Hopladamo, reclutado por Rea cuando estaba embarazada de Zeus, para protegerla de Crono.
  • Orión, un hermoso gigante que podía caminar sobre el agua. Le mató Gea enviándole un Escorpión por amenazar con acabar con todas las bestias de la tierra con su destreza en la caza o Apolo por atreverse a amar a Artemisa.
  • Talos, el gigante de bronce que patrullaba la isla de Creta para guardarla de los piratas. Le mató la bruja Medea cuando los argonautas intentaban desembarcar en la isla.
  • Ticio, un gigante lujurioso que intentó violar a Leto. Fue derrotado por Apolo y Artemisa y encadenado en el Tártaro, donde dos buitres comían eternamente su hígado.
  • Turios, un gigante que luchó con Heracles.

El hombre como degradación de los gigantes

La creencia de que el hombre es un derivado físico-moral decadente de la antigua raza de los gigantes está muy extendida en pueblos de todo el mundo. A medida que se cree que nos hemos ido alejando de la primordial armonía cósmica y de la edad de oro, inocencia y prosperidad en que vivieron los primeros seres, muchos pueblos creen que ha ido disminuyendo en la misma proporción la sabiduría, la bondad y hasta la estatura y fortaleza de los hombres.jack-el-caza-gigantes-imagenes-pelicula-11

En la Ilíada habla Homero de la edad en que los hombres eran mucho más fuertes. En el libro bíblico del Génesis se señala que, antes del diluvio, “había gigantes en la tierra”, y que todavía quedaban restos de aquella raza en Canaan cuando Abraham se estableció allí. Alguno sería, posteriormente, especialmente señalado, como Goliat, el gigante al que venció David.

Virgilio, en La Eneida, habla de Turno, el antiguo rey-gigante del pueblo itálico de los rutulos, que tenía la fuerza de cuatro hombres y fue muerto por Eneas. Según Plinio el Viejo, en su tiempo existía todavía una raza sobreviviente de gigantes etiópicos, llamados sirbotas, que, según Cratetes de Pérgamo, podían llegar a tener más de cuatro metros de alto. Dentro del ciclo leyendístico acerca de Brutus, el mítico fundador de Bretaña, destaca la de su victoria sobre dos gigantes de la región de Cornualles llamados Gog y Magog.

En la tradición del jainismo, religión india antibrahamánica nacida en el siglo IV a. C., se cree que los primeros hombres medían más de doce kilómetros de alto, que tenían 256 costillas y vivían muchos años; cuando comenzó su proceso de decadencia, habrían ido disminuyendo de mitad en mitad, hasta llegar a su apariencia actual.H-wayak

Los elxaitas, secta gnóstico-hebraica del siglo II d. C., creían que Cristo había sido un gigante de casi ciento cincuenta kilómetros de alto, y que el Espíritu Santo era su hermana y tenía la misma estatura.

Según la tradición islámica, Adán y Eva tenían 1.828 metros de altura, y su hijo Abel medía 14 metros de alto; según la misma tradición, cerca de la Meca hay dos colinas, distantes 300 metros entre sí, donde se dice que se advierten las huellas de las rodillas de Eva.

Un mito de los lotuko de Uganda habla de tiempos en que existían personas más altas y grandes. Sus estornudos tenían la potencia de terremotos, sus cabezas sobrepasaban la altura de los árboles, y su vida era extraordinariamente larga. Pero se extinguieron por su impiedad y sus continuas infracciones de las normas religiosas.

En Amberes (Bélgica), la figura rocosa, de 12 metros de alto, de Druon Antigonus, o la de 7 metros de Gayant en Francia, son ejemplos de este tipo de tradiciones.

En el siglo XX, el científico nazi Hans Horbiger intentó demostrar que en la antigüedad hubo una raza de gigantes, antepasados del hombre, que se habían desarrollado gracias al influjos de otras lunas distintas de la actual. Sus teorías tuvieron un cierto arraigo, y fueron perfeccionadas y defendidas, hasta los años cincuenta, por su discípulo Denis Saurat.mitologia-grega-gigantes


Colosos alrededor del mundo

Los Ispolini de la mitología Búlgara. Gigantes que fueron las segunda raza que pobló la Tierra, siendo la primera de ellas los enanos y la tercera y definitiva, los seres humanos. Los Ispolini fueron creados como oposición a los enanos o gente pequeña ya que eran demasiado pequeños como para poder sobrevivir en el medio. El segundo intento, los gigantes, resultaron ser demasiado grandes para el mismo fin por lo que dios los destruyó.

En el poema épico nacional estonio de título: ‘’Kalevipoeg’’ se narra la historia del héroe de mismo nombre, literalmente, ‘’hijo de Kalev’’. Este personaje, al igual que la mayoría de los gigantes, se caracterizaba por tener un temperamento muy irascible y violento y era conocida su tendencia a zanjar las discusiones mediante algún asesinato. Es interesante ver que también en el antiguo folklore estonio ya se menciona a un malvado gigante llamado Kalev. El protagonista de este poema parte hacia la vecina Finlandia, país que también cuenta con sus propias historias de gigantes o Jättilaiset, con la intención de liberar a su madre que había sido raptada. Durante su viaje compra una espada a un herrero pero, dejándose llevar por su descontrolado temperamento, mata al hijo del forjador en una disputa resultando que la espada queda maldita por el herrero. Más tarde el gigante pierde la espada, se convierte en rey y viaja a los límites de la Tierra. Finalmente muere a causa de la espada maldita que se hallaba aguardando en el lecho de un río a que el gigante fuera a cruzar dicho río en algún viaje, así le cercenó las piernas a su paso. Ya en el más allá, un grupo de dioses decidieron revivir al gigante y darle piernas de nuevo para convertirle en el guardián de las puertas del infierno.ymir-mitologia-nordica

El caso de los Jentilak del País Vasco. Unos seres de gran altura, fuerza y muy peludos a los que se tiene, en las leyendas, por los responsables de la construcción de los monumentos megalíticos de la zona. Se dice que convivían con el pueblo vasco sin necesidad de ocultar su presencia y que enseñaron algunas artes a los hombres. El relato del final de estos gigantes que seguramente fue impuesto por el cristianismo en su pretensión de dar fin a cualquier elemento pagano, nos dice que, en una ocasión, los Jentilak vieron una extraña luz en el cielo que no pudieron identificar por lo que acudieron al más anciano y sabio de su especie que reconoció a aquella luz como Cristo lo que vaticinó el final de sus días.

Otra figura muy parecida a la de los Jentilak que también aparece en este folklore es la de los Mairuak, otros gigantes constructores de dólmenes. El mito del gigante que sostiene los cielos para que no caigan sobre la Tierra aparece en diferentes culturas. Cómo ya vimos con anterioridad, un ejemplo de ello se encuentra en la mitología hurrita. En este caso, el nombre del gigante es Upelleru y sostiene la bóveda celeste de forma parecida a la de Atlas cumpliendo su castigo.

En el continente africano también existen leyendas sobre pueblos de gigantes. Por ejemplo, en Chad, se cuenta que existían los enormes Saos, que vivían en paz en sus propias comunidades hasta la llegada de los musulmanes que quisieron obligarles a convertirse a su fe provocando una guerra en la que acabaron con la mayoría.17cc2d0845e005f664a3ef6ba528ad9b

Igualmente, en Nigeria, se habla de un tiempo en el que vivían hombres tan altos que superaban en estatura a los árboles, unos gigantes que poseían gran sabiduría y que llegaron hasta allí desde todo el continente.

Una leyenda del pueblo japonés cuenta como sus ancestros llegaron hasta las islas desde el continente obligados por una gran catástrofe sucedida hace 3000 años. Al llegar, se encontraron con unos gigantes peludos y de largas piernas con los que batallaron largo tiempo hasta que finalmente acabaron con ellos. En la mitología de este mismo país se presentan unas criaturas humanoides llamadas Oni, algunas de las cuales son de tamaño gigantesco y de carácter maligno con interesantes características físicas como cuernos y garras.

En China encontramos un interesante relato cuyo protagonista es Kua Fu. El líder de una tribu de gigantes que habitaban los bosques en los tiempos antiguos. Hubo un año en el que el calor del sol fue tan intenso que las plantas murieron y los ríos se secaron, la gente experimentó un gran sufrimiento y no hallaban solución. Hasta que Kua Fu se propuso atrapar el Sol para tratar de revertir sus efectos y comenzó a perseguirlo como Ícaro tratando de alcanzarlo. Lamentablemente, falló en su propósito y murió de sed sin encontrar agua antes de deshidratarse. Sin embargo, en China se le recuerda como a un héroe que murió realizando un sacrifico por el pueblo chino.capa10

Los mitos Irlandeses nos hablan de los Fomorianos, las leyendas babilonias hablan de la existencia de gigantes en la antigüedad, en el folklore tibetano se dice que este país en otra época también estuvo poblado por una raza de gigantes.

Los aborígenes australianos mencionan una raza de gigantes de piel blanca y pelo rojizo y los esquimales a su vez, hablan de un tiempo en el que la Tierra estaba poblada por gigantes.


Los gigantes en los mundos de fantasía

El gigante es una criatura de aspecto humanoide que se caracteriza por poseer un tamaño y fuerza descomunales. Los gigantes son, generalmente, seres crueles, salvajes y primitivos.

El principal rasgo de un gigante, su tamaño, es verdaderamente variable. Se pueden encontrar ejemplares de unos 4 metros, los más comunes, y algunos más extraordinarios que pueden rozar el centenar de metros.

Son seres solitarios, pero se unen para las cacerías y los saqueos. Las leyendas cuentan que se alimentan de rocas, árboles, animales y personas, sobre todo de niños.

Prefieren las luchas cuerpo a cuerpo y confían en su fuerza para aplastar, barrer y arrollar, de ahí que su arma preferida sea el garrote o sus propios brazos. Sin embargo, su habilidad para lanzar y atrapar rocas los convierte en criaturas muy peligrosas en la distancia.564

Dar muerte a un gigante es una tarea realmente complicada. Se dice que la única forma de acabar con ellos es cortándoles la cabeza pero, si bien este método es infalible, no es el único. Un buen golpe certero como el que lanzó David a Goliat puede ser de lo más efectivo, aunque muy difícil de conseguir. Lo más efectivo es debilitar primero la gruesa piel del gigante con ácido o fuego e infligir entonces una herida mortal.


Bibliografía

http://www.enciclonet.com

https://www.elpensante.com/los-gigantes-en-la-mitologia-griega/

http://www.ufopolis.com

http://www.seresmitologicos.net

Anuncios

El Minotauro en la mitología griega es un ser monstruoso que comparte la naturaleza de hombre y la del toro. El Minotauro era hijo de Pasífae, esposa de Minos, y de un toro sagrado enviado por Poseidón. Su morada estaba localizada en la isla de Creta. La leyenda cuenta que el rey Minos había mandado construir un laberinto a Dédalo para ocultar la bestia. El Minotauro morirá a manos de Teseo, héroe del Ática.

minotauro

Asterión fue el verdadero nombre del minotauro de Creta.


El nacimiento del minotauro

Cuenta la leyenda que, a la muerte del rey Asterión, Minos quiso hacerse con todo el poder de la isla. Para convencer a sus hermanos de que le cedieran el trono, Minos argumentó que se sentía elegido por los dioses como soberano de Creta. Con la intención de demostrarlo, afirmó que los dioses estarían dispuestos a concederle cualquier cosa que él solicitase. Convencido de ello, consagró un sacrificio a Poseidón y le solicitó que hiciera emerger de las aguas un toro. Poseidón accedió, pero aceptó también el compromiso de Minos de que el toro le sería consagrado.

Efectivamente, un magnífico toro emergió de las aguas. Sin embargo, Minos no cumplió su promesa y se negó a sacrificar al espléndido ejemplar. Poseidón, en venganza por el engaño, quiso perjudicar a Minos. Enfureció a la bestia para que arremetiera contra la población y sembró en el corazón de Pasífae una pasión incontrolable hacia el animal. El toro fue exterminado de la mano de Heracles pero la pasión de Pasífae tuvo un fruto indeseable.minotauro-2

Incapaz de controlar su deseo, Pasífae recurrió al auxilio de Dédalo, que por aquel entonces residía en la corte. Para que Pasífae pudiera llevar acabo su indecorosa pasión, Dédalo construyó una vaca de madera. Gracias a este artefacto, el toro, engañado, cedió a los deseos de Pasífae. De la cópula entre Pasífae y el toro de Poseidón nació un ser monstruoso, Minotauro. Su fisionomía compartía los rasgos humanos de su madre y los rasgos animales de su padre y su aspecto resultaba temible.


El laberinto del minotauro

Una vez nacido el Minotauro, Minos supo el horrendo adulterio de su mujer y conoció el terrible fruto de su unión. Avergonzado y temeroso, decidió ocultar al monstruo. Minos ordenó a Dédalo construir un palacio donde apresar al Minotauro. Para evitar que el monstruo pudiera huir, Dédalo ingenió un palacio laberíntico. En él, los pasillos y las salas se enrevesaban de manera que fuera imposible la huida.timthumb1


El pasto del minotauro

La leyenda del Minotauro cuenta que, cada año, el monarca de Creta, Minos, le ofrecía como pasto siete doncellas y siete jóvenes varones. Los jóvenes procedían de Atenas. Minos había conseguido este tributo como consecuencia de una expedición militar contra esta ciudad. Minos, tras la muerte de su hijo, Androgeo, a manos de los atenienses, había avanzado, en venganza, con su ejército sobre la ciudad. El asedio de Atenas se prolongaba indefinidamente. Minos, desesperado, solicitó la ayuda de su padre, Zeus. Como respuesta a sus súplicas, Zeus envió contra la ciudad una peste que mermaba su población y la afligía con el hambre. Egeo, rey de Atenas, consternado por la suerte de su pueblo, consultó el oráculo. Fue así como conoció que la única solución a sus desdichas era aceptar las condiciones de Minos. Entonces, Minos impuso a los atenienses el tributo con el pensaba alimentar al Minotauro encarcelado.teseo-y-el-minotauro-unmitocorto


El minotauro en los mundos de fantasía

Los minotauros son inmensos humanoides con cabeza y cola de toro, muy fuertes y musculosos. Su creación es desconocida, aunque se sospecha que fueron creados por una maldición. La naturaleza de un minotauro es más próxima a la de un animal que a la del hombre; son menos inteligentes que los humanos pero sus sentidos son más agudos. Tienen muy desarrollado el olfato y la infravisión y son, además, seres muy astutos. Los minotauros son siempre machos y se reproducen con mujeres humanas. Su vida media está en torno a los 200 años. Su alimentación es carnívora y tienen preferencia por la carne humana.minotaur_by_predator122001-d4i37en

Pueden atacar de dos formas: a los seres pequeños con mordedura, y a los más grandes mediante embestida con la cabeza. Ésta última es su forma más poderosa de ataque. También se pueden ayudar de una gran hacha. Si durante un combate resultan heridos entran en un estado de furia, en el cual pierden su capacidad de esquivar, pero sus golpes son más fuertes y se hacen inmunes al cansancio, a la inconsciencia y al dolor.

Algunos minotauros viven en laberintos subterráneos donde, por complejos que sean, no se sienten desorientados como el resto de los intrusos. Su excelente sentido de la orientación hace que cualquier ser que entre en el laberinto sea encontrado rápidamente por el minotauro.el-mito-del-minotauro-0-5814-36


Bibliografia

ROLEMASTER

http://www.seresmitologicos.net

http://www.enciclonet.com


Monstruo fabuloso, híbrido de ser humano y mono, por lo general muy corpulento y peludo, que vive supuestamente en lugares montañosos o boscosos muy aislados en los que ha sido avistado muy raramente por el hombre.1368722565_sasquatch[1]

La mayoría de las tradiciones los describen como seres antropomorfos de gran corpulencia, por lo común de entre dos y tres metros de estatura, y con un peso estimado entre los doscientos y trescientos kilogramos. Se dice que están cubiertos de un pelo lacio y fuerte, de color castaño oscuro, que únicamente en el rostro deja paso a un vello algo menos poblado. Su cabeza es ovalada y puntiaguda, con frente pronunciada, ojos hundidos, mandíbulas muy poderosas, y facciones a mitad de camino entre las humanas y las simiescas. Sus brazos son largos y muy fuertes, y caminan por lo general erguidos, aunque con una inclinación hacia adelante más pronunciada que la del hombre. Sus espaldas son anchas y fuertes, al igual que sus piernas, y sus pies desnudos suelen dejar huellas visibles. Desprenden un olor nauseabundo, muy fuerte y característico. No tienen lenguaje, y se comunican mediante gritos y gruñidos. Rehuyen la presencia humana, son escasamente agresivos, no visten indumentarias manufacturadas, y desconocen la forma de hacer fuego y las técnicas agrícolas y ganaderas.cryptosearch2[1]


Tipologías según las tradiciones

Bigfoot o Piegrande: Es un ser fabuloso, nativo de los bosques norteamericanos.

Yeti o Abominable Hombre de las Nieves: Nativo de las estribaciones montañosas del Himalaya (India, China, Nepal).  Según los nativos del Himalaya, los yetis comen insectos, ratones, aves, vegetales, y sólo en ocasiones muy contadas pueden capturar y comer ciervos o yaks jóvenes y de poco tamaño. Según algunas tradiciones tibetanas, existen diversos tipos de yetis. Los nyalmo son carnívoros gigantes de más de cuatro metros de altura, que viven en cuevas a más de 3.900 metros de altura; los rimi miden en torno a dos metros y medio y viven entre los 3.000 y los 3.900 metros; y, finalmente, los rackshi bompo tienen una estatura menor, similar a la humana, y según algunos, son hijos de los rimi.hqdefault[1]

Almas: Nombre genérico que se da, particularmente en Mongolia, a un monstruo fabuloso que supuestamente habita en algunos territorios de las estepas y de los montes del centro de Asia. Las creencias en hombres monstruosos de este tipo están extendidas, además de por el Himalaya, por todo el Asia central, por territorios de China, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistan, y alcanzan incluso al Cáucaso y a Siberia. El nombre de “almas” es una generalización tipológica, ya que, en sentido estricto, sólo se utiliza en algunas zonas de Mongolia, mientras que en el resto de las tradiciones asiáticas hay muchos otros nombres para denominar a este tipo de seres. Entre ellos están los de Hü Har Göröös (“Bestia Humanoide Negra”), Snezhnyy Chelovek (“Hombre de la Nieve”), Gul’biyavan (“Hombre Salvaje”), Zhapayy Kishi (“Hombre Salvaje”), Chuchunaa, Dev, Kaptar, y muchos más. Además, en cada tradición local este ser puede estar revestido de atributos físicos y morfológicos muy variables.

53ddaebb4f007e889472baa575b2b599[1]

Yahoo: Nombre genérico que se da en Australia a un monstruo fabuloso que supuestamente habita en algunos territorios muy aislados e inaccesibles del interior y del sureste del continente, especialmente de los territorios de Nueva Gales del Sur y de Queensland.

Wéndigo: Monstruo caníbal de la mitología de los indios algonquinos de Norteamérica.

Towis: Monstruo gigantesco y caníbal, descrito en diversos documentos de finales del siglo XVIII, que se suponía habitaba en los territorios más aislados e inaccesibles de las riberas del río Santa Ana, en el sur de California.

maxresdefault[1]

Sisemite: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los bosques y selvas de Guatemala. Es un ser con rasgos híbridos de hombre y de mono, muy corpulento y peludo, de brazos largos y espaldas y piernas muy anchas. También se decía de él que carecía de cuello, y que sus manos eran muy anchas, igual que las plantas de sus pies, con las que solía dejar huellas gigantescas. Muchas leyendas le atribuyen la capacidad de andar al revés, o con las plantas de los pies en dirección opuesta adonde en realidad caminaba, con el objeto de confundir a sus perseguidores.

Dwendi: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los bosques y selvas de Belice, en Centroamérica. Se decía de los dwendis que estaban cubiertos de un pelaje muy espeso de color pardo, y que su rostro era achatado y simiesco. Entre las acciones que se les atribuían estaban las de perseguir perros y hacer pequeños robos en las propiedades humanas.

Neand+Deer+Hunters[1]

Didi: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los bosques y selvas de Venezuela. Según las leyendas venezolanas, los didis tenían una estatura inferior a los 150 centímetros, y un aspecto muy parecido al de los monos. El explorador alemán Alexander Von Humboldt escuchó, en el siglo XVIII, diversos relatos acerca de ellos en sus expediciones por el Orinoco.

Mapinguary: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en las selvas de Brasil. Se le atribuye un grado de inteligencia que se aproxima más al de los seres humanos, ya que se le atribuye la capacidad para construir arcos y flechas y capturar animales mediante la caza. Es muy probable que esta leyenda surgiera simplemente cuando las comunidades en cuyo seno se transmite avistaron alguna tribu de indios desconocida para ellos.

Ucamar: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los territorios rurales del norte de la Argentina. Camina erguido, aunque con bastante lentitud y torpeza, y es muy aficionado a comer payo, una planta parecida a la col. Entre sus actividades favoritas están las de asustar al ganado y a los animales domésticos, robar en las propiedades humanas, y en ocasiones incluso atrapar a personas. Algunas tradiciones señalan que la mejor forma para librarse de él en estos casos es orinándole encima.

sasquatch-slide-05[1]

Agogwe: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los bosques y selvas del centro de África. En realidad, el de agogwe es uno de los innumerables nombres que, en cada tradición local del centro de África, puede tener el prototipo de hombre salvaje, con rasgos híbridos de hombre y de mono, muy peludo, que vive supuestamente en inaccesibles lugares boscosos. Sus brazos son largos y fuertes, y sus espaldas y piernas anchas. Este tipo de seres ha sido descrito por algunos exploradores (que han llegado a considerarlos supuervivientes de alguna rama marginal del Australopithecus) y localizado especialmente en las áreas de Guinea, Congo y Tanzania. El capitán británico William Hichens aseguró haber encontrado a varios de ellos a comienzos de siglo en plena selva, aunque la mayoría de los especialistas creen que éste y otros avistamientos de seres de este tipo fueron productos del error y de la confusión con nativos de tribus indígenas selváticas.

Toonijuk: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los territorios helados más inhóspitos del norte de Canadá, de Groenlandia y de la isla de Baffin. Como éstos, el toonijuk es un ser con rasgos híbridos de hombre y de mono, corpulento y peludo, de brazos largos y espaldas y piernas anchas. Las plantas de sus pies suelen dejar huellas gigantescas en la nieve. Muchas leyendas esquimales los tienen como protagonistas, les consideran descendientes de una raza de hombres primitivos, y les atribuyen un carácter sumamente pacífico y tímido. Alguna vez han corrido rumores, sin confirmar, sobre el descubrimiento o análisis de sus restos por antropólogos.

serra21[1]

Hombre de Coromandel: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en los territorios más aislados e inaccesibles de Nueva Zelanda. Su ámbito principal se encuentra, según la tradición, en la península de Coromandel, al este de Auckland, en la Isla Norte del archipiélago.

Hiba-Gon: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en algunos territorios, montañosos y aislados, de Japón. Su nombre está en relación con el del monte Hiba, en cuyas estribaciones se supone que tiene sus dominios. Según los campesinos de la zona, vive en cuevas muy aisladas, de donde sale en ocasiones para cometer robos en los huertos e incluso para atacar al ganado y a los seres humanos. Según algunas leyendas, el Hiba-Gon sería un monstruoso resultado de las bombas nucleares arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.

Orang Pendek o Sedapa: Monstruo fabuloso que supuestamente habita en algunos territorios, selváticos y muy aislados, de la isla de Sumatra. Es de menor estatura que otros monstruos de la familia de los yetis, ya que se supone que mide entre 75 y 150 centímetros. Muchas leyendas le atribuyen la capacidad de andar al revés, o con las plantas de los pies en dirección opuesta adonde en realidad camina, con el objeto de confundir a sus perseguidores. Se le supone omnívoro, y responsable de robos y expolios en plantaciones, huertos y propiedades.

111[1]


Avistamientos

Uno de los primeros informes conocidos sobre apariciones de piesgrandes norteamericanos es de 1818, año en el que fue avistado uno en los bosques de Ellisburg, cerca de Nueva York. Gran celebridad adquirió el caso del piesgrandes que en enero de 1869 atacó un carro cerca de Gallipolis (Ohio). Pocos años después, en torno a 1875 y en varias ocasiones, fue visto en las cercanías de Morgantown (Pennsylvania) un piesgrandes de unos dos metros de estatura y ciento quince kilogramos de peso, que caminaba a cuatro patas, emitía fuertes bramidos, y robaba cerdos y ovejas a los granjeros. En 1882 fue avistado uno muy parecido en Ellington (Connecticut). Los dos granjeros que lo encontraron lo describieron como un ser muy alto y fuerte, enteramente cubierto por un pelo muy largo y espeso, con fortísimos brazos que le llegaban hasta las rodillas, ojos amenazantes, boca provista de grandes dientes y nariz aplastada como la de un mono. En el año 1958 se hicieron célebres las gigantescas huellas, de 40 centímetros de longitud por 20 de anchura, causadas por los pies desnudos de un supuesto piesgrandes en el norte de California. Años después, en 1980, se produjo uno de los más célebres casos de avistamientos de piesgrandes en los Estados Unidos. Según su propio testimonio, Charles Fulton y su familia fueron visitados por un piesgrandes de 210 centímetros y espeso pelo blanco en su casa de Mason County (Kentucky). Aunque pudieron ahuyentarle con disparos, se quedaron con la certeza de que éstos no le habían hecho en realidad ningún daño físico. Poco después, en mayo de 1981, dos pescadores de New Jersey dieron detalles minuciosos sobre otro monstruo similar. En 1982, el guardabosques Paul Freeman avistó otro en el estado de Washington, y avaló su testimonio con el hallazgo de huellas de 35 centímetros de longitud por 17 de anchura.

Sasquatch-e1379632222498[1]

En total, en todo el territorio de los Estados Unidos se han descrito más de mil casos de apariciones de piesgrandes, a algunos de los cuales se les han atribuido estaturas de hasta cuatro metros. Incluso se han llegado a producir apariciones de ejemplares hembra, como una vista por William Roe en los montes Mica de la Columbia británica, en octubre de 1955.

Los avistamientos y descripciones de yetis de las áreas montañosas del Asia central son relativamente menos frecuentes que las producidas en otros lugares del mundo. Casi todos sus rastros descritos se limitan a huellas gigantescas encontradas en la nieve. En el año 1889, el comandante L. A. Waddell, en su libro de viajes Among the Himalayas (En los Himalayas) describió de este modo aquellas huellas: “Cruzaban nuestro camino, alejándose hacia las cimas más altas, algunas huellas grandes en la nieve. Se suponía eran los rastros dejados por hombres salvajes y peludos que se cree viven en las nieves perpetuas, junto con los míticos leones blancos, cuyo rugido tiene fama de oírse durante las tormentas. Todos los tibetanos creen en esas criaturas. Sin embargo, de los muchos a quienes interrogué sobre el tema, ninguno supo relatarme un caso auténtico“.

bigfoot[1]

El teniente coronel británico C. K. Howard-Bury aseguro haber visto varios desde lejos, con sus prismáticos, durante su fallida expedición al Everest en 1921. Poco después, en 1925, el miembro de la Royal Geographical Society N. A. Tombazi aseguró haber avistado otro ejemplar. Varios exploradores más afirman haber contemplado, siempre desde lejos, yetis de escaso tamaño, nariz aplastada, cabeza alta y puntiaguda con una especie de cresta capilar, escaso vello facial y dientes grandes. En noviembre de 1949, un grupo de guías de montaña (sherpas) tibetanos entre los que figuraba Sen Tensing, que años después acompañaría a Hillary en su exitosa escalada al Everest, avistó, a unos 24 metros de distancia, y a 3.900 metros de altura, a un yeti de pelo gris y estatura similar a la de un hombre. En el decenio de 1970-1980 se produjo un incremento notable de avistamientos de huellas de yetis. Así, en diciembre de 1972, el zoólogo norteamericano E. W. Cronin descubrió huellas de de pies desnudos de 21 por 12 centímetros a 3.600 metros de altura, muy similares a otras que habían sido fotografiadas veinte años atrás. En 1974, escaladores polacos encontraron huellas de 35 centímetros de largo en la base del Everest. Y el célebre escalador Lord Hunt, que ha dirigido diversas expediciones al Everest, asegura haber encontrado este tipo de huellas en numerosas ocasiones.

bigfoot9large_thumb[1]

Los monstruos del tipo de los almas han sido supuestamente avistados y descritos con mucha mayor frecuencia que los yetis del Himalaya, a los que mayormente se conoce por sus supuestas huellas en la nieve. Las tradiciones nativas de los innumerables pueblos de todas estas áreas están llenas de leyendas referentes a ellos y a sus encuentros con los seres humanos. Un libro de viajes por la cadena montañosa de Tien Shan, escrito en el siglo XV, decía: “En las montañas viven pueblos salvajes que no tienen nada en común con los otros seres humanos. Una piel cubre todo el cuerpo de esas criaturas. Sólo las manos y el rostro carecen de pelo. Van por las montañas como animales y comen follaje y hierba y todo lo que pueden encontrar. El señor del territorio hizo a Egidi (un jefe tártaro que iba de viaje a Siberia) el regalo de una pareja de habitantes del bosque, un hombre y una mujer”.

Una vieja tradición habla de un almas hembra, llamada Zana, que fue capturada en el siglo pasado en la región de Ochamchir. Pudo acostumbrarse a vivir entre los humanos, y se cuenta que podía realizar tareas domésticas simples. Quedó encinta de diversos padres humanos, y parió varios hijos que no podían sobrevivir tras el parto, ya que su instinto le llevaba a lavarlos con agua excesivamente fría. Cuando los aldeanos pudieron impedir estas acciones, cuatro de sus hijos pudieron sobrevivir y convertirse en hombres y en mujeres casi normales. Zana murió a finales del siglo XIX, pero dejó muchos descendientes, algunos de los cuales fueron examinados posteriormente por médicos y científicos que dejaron constancia de que su piel era más oscura y su potencia mandibular y física era mayor que la del resto de los nativos de sus comunidades. En Siberia existe la leyenda de que un tipo específico de almas, los llamados chuchunaas, son una especie de tribu de seres híbridos de hombres y monos que se dedican a la caza de renos.

virginia-bigfoot[1]

A principios de marzo de 1977 se llevó a cabo una de la Academia de las Ciencias de China, en la que participaron unos 110 miembros dirigidos por el antropólogo del Museo de Historia Natural de Pekín Zhou Guoxing. Sus resultados fueron, en todo caso, muy modestos, porque sólo pudieron recoger cabellos y heces. Los miembros de otra expedición que tuvo lugar en 1979 en Tayikistán afirmaron que habían llegado a encontrar huellas de uno de estos seres alrededor de sus tiendas de campaña, y recogieron abundantes descripciones entre los nativos.

En Australia, en las descripciones de Yahoos se han venido produciendo desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Así, en 1795, un grupo de cazadores de canguros afirmó haber visto a un gigantesco monstruo peludo, con rasgos a mitad de camino entre los del hombre y el mono, cerca de Sydney Cove, en Nueva Gales del Sur. Un pastor protestante anotó en 1844 la siguiente descripción: “aproximadamente una hora más tarde, cuando se podían discernir objetos a casi 200 metros del campamento, escuché un curioso ruido que procedía del otro lado del riachuelo. Lo vi a unos noventa metros. Parecía igual que un hombre, salvo porque era más grande. Era algo así como un gorila, de color oscuro, y dando un rugido se fue…” El 13 de abril de 1976 un grupo de cinco hombres contempló y describió a una yowie hembra, de pelo castaño oscuro y muy espeso, pechos colgantes, 240 centímetros de estatura y 120 de hombro a hombro, y con un olor muy fuerte y desagradable.Bigfoot-Ohio[1]


El Sasquatch en los mundos de fantasía

Criatura humanoide, mezcla de hombre y simio. Su piel puede cambiar de color para poder camuflarse con los alrededores. Entusiasta de los glaciares y las llanuras heladas en las que la nieve nunca se deshace, la peluda piel del Sasquatch puede imitar el color de su alrededor: la blancura helada de la nieve, el negro y gris de las rocas, y el marrón y verde de los árboles. El pesado cuerpo de gorila muestra garras en sus dedos y colmillos en la boca, bien equipado para satisfacer su apetito de carne humana.

sasquatch[2]


BIBLIOGRAFÍA

ROLEMASTER.

http://www.enciclonet.com/