Archivos para febrero, 2018


Un guiverno es una criatura legendaria con cabeza y alas de dragón y cuerpo, dos patas y una cola reptilianos. Su variante marina se llama guiverno marino y tiene una cola de pez en lugar de la cola de púas.

El guiverno, en sus distintas formas, es importante en la heráldica, apareciendo frecuentemente como mascota de escuelas y equipos atléticos, principalmente en los Estados Unidos y Reino Unido. Es una criatura popular en la literatura europea y británica, los videojuegos y la fantasía moderna. El guiverno suele, aunque no siempre, asociarse con el clima frío y el hielo, y poseerá en ocasiones una modedura venenosa y pocas veces la habilidad de escupir fuego.802dae7e7051692ef3dabea09f600a222d97593d_hq


Historia

El diseño del guiverno parece haber derivado de la figura del dragón encontrada por las legiones de Trajano en Dacia.

La palabra guiverno proviene del inglés “wyvern”, el cual según el Merriam-Webster Dictionary es una alteración del inglés medio “wyvere” que significa “víbora” (viper en inglés), término que proviene del anglo-francés “guivre”, siendo éste una variación del latín “vipera”. En la heráldica, el guiverno suele ser representado como un dragón de dos alas y dos patas –de ahí que también sea conocido como “dragón heráldico”–, el cual es muy distinto a la “vipera” de la que el término “wyvern” procede.wyvern_cab

Una de las primeras descripciones de la criatura conocida como “vipera” aparece en el libro Naturalis Historia de Plinio el Viejo publicado en el año 77, de acuerdo al cual se trata de un animal con cuerpo de serpiente y orejas parecidas a las de un conejo, cuyos extraños hábitos reproductivos suelen ser representados en varios bestiarios medievales (la hembra devoraba la cabeza del macho durante el apareamiento o antes de que las crías nazcan, y estas dan muerte a su madre al momento de nacer cuando atraviesan su vientre para salir al exterior), tal como se muestra en la siguiente ilustración proporcionada por el Bestiario de Aberdeen publicado en el siglo XII.790f475b97ea748b03b5b28fc99cf15b7eb55322_00

Tal vez el primer Guiverno “importante”, fue Gerión, que en la Divina Comedia, transportó sobre su dorso a Dante y Virgilio y les cruzó volando el abismo entre el círculo séptimo del infierno y el octavo, donde se castiga a los defraudadores (si fuera en la actualidad estaría a rebosar). En el canto XVII es donde Dante describe a Gerión como un Guiverno de bonitos colores.

El Guiverno fue adoptado como el símbolo del antiguo reino inglés de Wessex. Como los toros, los Guivernos se enfurecen al contemplar el color rojo. Según un mito galés, un cazador de dragones distrajo a un Guiverno particularmente malévolo arrojando un paño rojo a un río para, a continuación, arrojarle una flecha con su arco.

Aunque los dragones han sido descritos por personas de todo el planeta. Los Guivernos, en conreto, son fruto del folclore del norte de Europa, particularmente de Gran Bretaña, Francia, Alemania u Escandinavia.wyvern


En la heráldica

El guiverno es una figura de la heráldica inglesa, y también se puede encontrar ocasionalmente como soporte o cimera.

En la heráldica, no obstante, al momento de describir un escudo de armas sí se suele diferenciar al dragón del guiverno, aunque la única diferencia visual es que el guiverno tiene dos patas y un par de alas, mientras que el dragón suele ser representado con cuatro patas y alas, al menos en la heráldica moderna.DSC04300

Un guiverno blanco (de argén) formaba la cimera del Borough de Leicester según está registrado en la visita heráldica de Leicestershire de 1619:

A wyvern sans legs argent strewed with wounds gules, wings expanded ermine.

La expresión sans legs no significa forzosamente que no tuviera patas, sino que podrían no haber sido representadas al estar disimuladas o debajo del cuerpo. La compañía Midland Railway lo adoptó en 1845 cuando se convirtió en la cimera de su escudo no oficial.guiverno-heraldica

La compañía afirmaba que:

«el guiverno era el estandarte del Reino de Mercia»

y que era:

«una partición de las armas de la ciudad de Leicester».

En 1897, sin embargo, la Railway Magazine se dio cuenta de que parecía:

«no haber fundamento en que el guiverno se haya asociado con el Reino de Mercia»

Un Guiverno aparece como cimera de los yelmos de los reyes de Aragón, de la casa de Barcelona. El primer monarca en utilizar la cimera con Guiverno fue Pedro IV, el Ceremonioso, y de ahí su presencia en el escudo de la Comunidad Valenciana.parterre


El guiverno en los mundos de fantasía

Físicamente son reptiles con dientes afilados y de color pardo grisáceo. Tienen un tamaño de unos 6 metros de largo y unas alas de murciélago enormes. Su cola tiene un aguijón muy parecido al de un escorpión y sus ojos son de un rojo intenso.

Como cazadores son verdaderamente astutos. Cuando encuentran a una posible víctima la vigilan con sigilo, evitando que su sombra caiga sobre la presa. Finalmente se lanzan en picado, en completo silencio, de manera que su víctima no tenga ninguna posibilidad. Cuando hay poco alimento, los wyverns suelen formar pequeños grupos para cazar.dragon

Si se produce un enfrentamiento con enemigos considerables, el wyvern hace uso de su aguijón con bastante habilidad. Este aguijón inyecta un veneno al que pocas víctimas consiguen sobrevivir.

En general, los wyverns son seres solitarios y sólo viven con su pareja y sus crías. Forman sus guaridas en las montañas, desde donde dominan los bosques cercanos.


Bibliografía

http://lales-cosasmias.blogspot.com.es/2015/02/el-wyvern-o-guiverno.html

Dragones, guivernos, dracos, wyrms…

https://kaly36.wordpress.com/monstruos-de-leyenda/guiverno-o-dragon-heraldico/

http://es.mitologia.wikia.com/wiki/Guiverno

http://www.seresmitologicos.net

 

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Ser imaginario, mítico o legendario, de estatura y fuerza descomunales, aspecto humano o monstruoso, y carácter normalmente maligno, que protagoniza mitos y creencias de numerosos pueblos de todo el mundo.

Son muchas las cosmogonías, especialmente de Oriente, cuya figura primigenia es un gigante que muere y de cuyo inmenso cuerpo se forman las distintas partes del universo o del mundo. En la base de esta arcaica creencia está la de un primitivo universo considerado como un ser viviente del que el hombre sería una especie de simbólica continuación o degradación. En las mitologías arcaicas de la India, Irán, China, Tibet, Rusia o Escandinavia desempeñaron estos gigantes, por lo general andróginos (de sexo masculino y femenino al mismo tiempo), un papel esencial. Los mitólogos y antropólogos han encontrado estrechos vínculos entre muchos de ellos, como el indio Purusa o Yama, el iranio Yima, y el nórdico Ymir, que fue muerto por Odín. De algunos de estos gigantes primordiales se han documentado derivaciones demoníacas, como la brahmánica Mara, que influyó a su vez sobre la figura homónima de la máxima diablesa del budismo.Untitled-1

Otra creencia relacionada con (y evolucionada a partir de) la de los gigantes cosmogónicos es la de los gigantes cosmóforos (como el Atlas de la mitología griega), que sostienen en sus espaldas no un planeta vivo, sino un planeta inanimado.


En la Antigua Grecia

En la tradición de la antigua Grecia, el término “gigante” no servía para designar a seres enormes terrenales, sino a un grupo específico de los semidioses. Los gigantes nacieron de las gotas de sangre del antiguo dios Uranos que cayeron en el seno de la la diosa Gea (la Tierra), tras haber sido mutilado por su hijo Cronos. Según la tradición, nacieron para vengar la suerte de los titanes, defensores a su vez de Cronos contra el nuevo usurpador Zeus. Según el pseudo-Apolodoro, eran “de una estatura extraordinaria, de una fuerza invencible…”. Intentaron llegar hasta el Olimpo colocando varias montañas una sobre otra, y los dioses hubieron de pedir ayuda a Prometeo y a Heracles para vencerlos, porque, según un oráculo, sólo la colaboración de algún mortal se podía impedir la victoria de los gigantes. Heracles fue el gran protagonista de esta gigantomaquia, ya que derribó las montañas que les servían de apoyo, y atravesó a varios de ellos con sus flechas, mientras Zeus los fulminaba con su rayo. Los que sobrevivieron fueron enterrados en el centro de la tierra. A partir del siglo IV a. C. se añadió a su mito el motivo de que tenían la parte inferior del cuerpo igual que el de las serpientes.gigantes-reales

Estos son los Gigantes de la primera generación:

  • Agrio. Las Moiras le golpearon con mazas de bronce hasta matarlo.
  • Alcioneo. Era inmortal mientras luchase en su tierra de origen. Fue muerto por Heracles, quien lo arrastró fuera de su lugar de nacimiento, tras dispararle una flecha.
  • Alpo. Muerto por Dioniso.
  • Clitio. Fue muerto por Hécate con antorchas.
  • Ctonio. Hera le convenció para luchar contra Dioniso, prometiéndole a cambio a Afrodita.
  • Damasén. Criado por Eris, mató una vez a un drakon que fue devuelto a la vida por otro drakon, su compañero, con la ayuda de una hierba curativa.
  • Efialtes. Se rebeló contra los dioses. Apolo le disparó en el ojo izquierdo y Heracles en el derecho.
  • Encélado. Moraba bajo el monte Etna, cuyos estruendos eran provocados por sus revolcones. Atenea le arrojó encima la isla de Sicilia. Según otros fue muerto por Sileno.
  • Éurito. Fue muerto por Dioniso con su tirso (bastón que está todo él forrado de vid o de hiedra y a veces de lazos. Está rematado por una piña de pino).
  • Gratión. Fue muerto por Artemisa.
  • Hipólito. Lo mató Hermes, que llevaba el casco de Hades.
  • Mimas. Fue muerto por Hefesto con proyectiles de metal al rojo vivo. Según otros fue muerto por Ares.
  • Palas. Lo mató Atenea, quien lo despellejó y usó su piel como escudo para su propio cuerpo.
  • Peloro. Hera le convenció para luchar contra Dioniso.
  • Polibotes. Fue muerto por Poseidón, que rompió un trozo de la isla de Cos y lo arrojó sobre él.
  • Porfirión. Se dice de él que rasgó las túnica de Hera con intención de violarla, y que ésta le había prometido a Hebe por esposa si luchaba contra Dioniso. Zeus le hirió con un rayo y Heracles le remató con una flecha.
  • Tifón. Hijo del primer Tifón, igual a él en todo, que luchó contra Dioniso.
  • Toante. Fue golpeado hasta la muerte por las Moiras con mazas de bronce.

gigante-678x381Los que aparecieron después, su apariencia no es ya necesariamente monstruosa, y sólo tienen en común con los más antiguos su enorme tamaño y fuerza. Estos gigantes fueron:

  • Agrio y Orio. Hijos de Polifonte y un oso, del que le hizo enamorarse Afrodita por desdeñarla en favor de Artemisa. Ambos eran gigantes poderosos que no honraban a los dioses y devoraban hombres. Fueron transformados en pájaros por Hermes.
  • Los Alóadas, dos hermanos gemelos llamados Oto y Efialtes, hijos de Poseidón e Ifimedea, que quisieron derribar el cielo con sus propias manos y derrocar a Zeus. Como eran inmortales y el Oráculo había profetizado que no morirían en manos de hombres ni dioses, se mataron entre ellos por accidente.
  • Anax, hijo de Urano y Gea, gobernó el país, que entonces era llamado Anactoria en su honor. Su hijo Asterio, le sucedió en el trono, pero el cretense Mileto, hijo de Apolo, conquistó el país y le cambió el nombre por el suyo.
  • Antífates, hijo de Poseidón y Gea, era el rey de la tribu de los Lestrigones, unos gigantes antropófagos que encontró Odiseo en sus viajes. Anfífates destruyó la flota de Odiseo.
  • Anteo, hijo de Poseidón y Gea. Desafiaba y asesinaba a todo el que se adentraba en sus dominios, pues había hecho voto de construirle un templo a su padre con cráneos humanos. Siempre vencía en sus peleas, ya que en cuanto caía a tierra o la tocaba, su madre le daba fuerzas de nuevo. Retó a Heracles, quien lo derribó tres veces, pero en vano. Heracles advirtió lo que pasaba y, levantándole en vilo para impedirle recibir el aliento de su madre, lo asfixió.
  • Argos Panoptes tenía cien ojos. Era un fiel sirviente de Hera. Su gran servicio al panteón olímpico fue matar al monstruo ctónico con cola de serpiente Equidna cuando ésta dormía en su cueva.
  • Caco, hijo de Hefesto, era un gigante mitad hombre y mitad sátiro que vomitaba torbellinos de llamas y humo. Robó algunos de los bueyes de Gerión a Heracles mientras dormía, por lo que éste le mató.
  • Crisaor, engendrado por Medusa cuando fue violada por Poseidón en un templo de Atenea, por lo que ésta la transformó en una Gorgona. Así, Crisaor no nació hasta que Perseo decapitó a su madre. Fue padre con Calírroe de Gerión.
  • Dámiso, el más rápido de los gigantes que murió en la guerra contra los dioses. Quirón exhumó su cuerpo y extrajo el astrágalo de su pie, implantándolo en el talón de Aquiles.
  • Eurimedonte, antiguo rey de los gigantes. Fue padre de Peribea.
  • Gerión, monstruoso gigante alado hijo de Crisaor y Calírroe, formado por tres cuerpos humanos completos unidos por la cintura. Era invencible en la batalla y dueño de una gran sabiduría. Tenía una cabaña de ganado guardado por un perro de dos cabezas, Ortro, y por un pastor, Euritión. Uno de los doce trabajos de Heracles fue robar dicho ganado, tras lo cual mató a Gerión cuando éste le buscaba para vengarse.
  • Hilo hijo de Gea, del que se creía que derivaba el nombre del río Hilo. Aparentemente los griegos le identificaban con Gerión.
  • Hopladamo, reclutado por Rea cuando estaba embarazada de Zeus, para protegerla de Crono.
  • Orión, un hermoso gigante que podía caminar sobre el agua. Le mató Gea enviándole un Escorpión por amenazar con acabar con todas las bestias de la tierra con su destreza en la caza o Apolo por atreverse a amar a Artemisa.
  • Talos, el gigante de bronce que patrullaba la isla de Creta para guardarla de los piratas. Le mató la bruja Medea cuando los argonautas intentaban desembarcar en la isla.
  • Ticio, un gigante lujurioso que intentó violar a Leto. Fue derrotado por Apolo y Artemisa y encadenado en el Tártaro, donde dos buitres comían eternamente su hígado.
  • Turios, un gigante que luchó con Heracles.

El hombre como degradación de los gigantes

La creencia de que el hombre es un derivado físico-moral decadente de la antigua raza de los gigantes está muy extendida en pueblos de todo el mundo. A medida que se cree que nos hemos ido alejando de la primordial armonía cósmica y de la edad de oro, inocencia y prosperidad en que vivieron los primeros seres, muchos pueblos creen que ha ido disminuyendo en la misma proporción la sabiduría, la bondad y hasta la estatura y fortaleza de los hombres.jack-el-caza-gigantes-imagenes-pelicula-11

En la Ilíada habla Homero de la edad en que los hombres eran mucho más fuertes. En el libro bíblico del Génesis se señala que, antes del diluvio, “había gigantes en la tierra”, y que todavía quedaban restos de aquella raza en Canaan cuando Abraham se estableció allí. Alguno sería, posteriormente, especialmente señalado, como Goliat, el gigante al que venció David.

Virgilio, en La Eneida, habla de Turno, el antiguo rey-gigante del pueblo itálico de los rutulos, que tenía la fuerza de cuatro hombres y fue muerto por Eneas. Según Plinio el Viejo, en su tiempo existía todavía una raza sobreviviente de gigantes etiópicos, llamados sirbotas, que, según Cratetes de Pérgamo, podían llegar a tener más de cuatro metros de alto. Dentro del ciclo leyendístico acerca de Brutus, el mítico fundador de Bretaña, destaca la de su victoria sobre dos gigantes de la región de Cornualles llamados Gog y Magog.

En la tradición del jainismo, religión india antibrahamánica nacida en el siglo IV a. C., se cree que los primeros hombres medían más de doce kilómetros de alto, que tenían 256 costillas y vivían muchos años; cuando comenzó su proceso de decadencia, habrían ido disminuyendo de mitad en mitad, hasta llegar a su apariencia actual.H-wayak

Los elxaitas, secta gnóstico-hebraica del siglo II d. C., creían que Cristo había sido un gigante de casi ciento cincuenta kilómetros de alto, y que el Espíritu Santo era su hermana y tenía la misma estatura.

Según la tradición islámica, Adán y Eva tenían 1.828 metros de altura, y su hijo Abel medía 14 metros de alto; según la misma tradición, cerca de la Meca hay dos colinas, distantes 300 metros entre sí, donde se dice que se advierten las huellas de las rodillas de Eva.

Un mito de los lotuko de Uganda habla de tiempos en que existían personas más altas y grandes. Sus estornudos tenían la potencia de terremotos, sus cabezas sobrepasaban la altura de los árboles, y su vida era extraordinariamente larga. Pero se extinguieron por su impiedad y sus continuas infracciones de las normas religiosas.

En Amberes (Bélgica), la figura rocosa, de 12 metros de alto, de Druon Antigonus, o la de 7 metros de Gayant en Francia, son ejemplos de este tipo de tradiciones.

En el siglo XX, el científico nazi Hans Horbiger intentó demostrar que en la antigüedad hubo una raza de gigantes, antepasados del hombre, que se habían desarrollado gracias al influjos de otras lunas distintas de la actual. Sus teorías tuvieron un cierto arraigo, y fueron perfeccionadas y defendidas, hasta los años cincuenta, por su discípulo Denis Saurat.mitologia-grega-gigantes


Colosos alrededor del mundo

Los Ispolini de la mitología Búlgara. Gigantes que fueron las segunda raza que pobló la Tierra, siendo la primera de ellas los enanos y la tercera y definitiva, los seres humanos. Los Ispolini fueron creados como oposición a los enanos o gente pequeña ya que eran demasiado pequeños como para poder sobrevivir en el medio. El segundo intento, los gigantes, resultaron ser demasiado grandes para el mismo fin por lo que dios los destruyó.

En el poema épico nacional estonio de título: ‘’Kalevipoeg’’ se narra la historia del héroe de mismo nombre, literalmente, ‘’hijo de Kalev’’. Este personaje, al igual que la mayoría de los gigantes, se caracterizaba por tener un temperamento muy irascible y violento y era conocida su tendencia a zanjar las discusiones mediante algún asesinato. Es interesante ver que también en el antiguo folklore estonio ya se menciona a un malvado gigante llamado Kalev. El protagonista de este poema parte hacia la vecina Finlandia, país que también cuenta con sus propias historias de gigantes o Jättilaiset, con la intención de liberar a su madre que había sido raptada. Durante su viaje compra una espada a un herrero pero, dejándose llevar por su descontrolado temperamento, mata al hijo del forjador en una disputa resultando que la espada queda maldita por el herrero. Más tarde el gigante pierde la espada, se convierte en rey y viaja a los límites de la Tierra. Finalmente muere a causa de la espada maldita que se hallaba aguardando en el lecho de un río a que el gigante fuera a cruzar dicho río en algún viaje, así le cercenó las piernas a su paso. Ya en el más allá, un grupo de dioses decidieron revivir al gigante y darle piernas de nuevo para convertirle en el guardián de las puertas del infierno.ymir-mitologia-nordica

El caso de los Jentilak del País Vasco. Unos seres de gran altura, fuerza y muy peludos a los que se tiene, en las leyendas, por los responsables de la construcción de los monumentos megalíticos de la zona. Se dice que convivían con el pueblo vasco sin necesidad de ocultar su presencia y que enseñaron algunas artes a los hombres. El relato del final de estos gigantes que seguramente fue impuesto por el cristianismo en su pretensión de dar fin a cualquier elemento pagano, nos dice que, en una ocasión, los Jentilak vieron una extraña luz en el cielo que no pudieron identificar por lo que acudieron al más anciano y sabio de su especie que reconoció a aquella luz como Cristo lo que vaticinó el final de sus días.

Otra figura muy parecida a la de los Jentilak que también aparece en este folklore es la de los Mairuak, otros gigantes constructores de dólmenes. El mito del gigante que sostiene los cielos para que no caigan sobre la Tierra aparece en diferentes culturas. Cómo ya vimos con anterioridad, un ejemplo de ello se encuentra en la mitología hurrita. En este caso, el nombre del gigante es Upelleru y sostiene la bóveda celeste de forma parecida a la de Atlas cumpliendo su castigo.

En el continente africano también existen leyendas sobre pueblos de gigantes. Por ejemplo, en Chad, se cuenta que existían los enormes Saos, que vivían en paz en sus propias comunidades hasta la llegada de los musulmanes que quisieron obligarles a convertirse a su fe provocando una guerra en la que acabaron con la mayoría.17cc2d0845e005f664a3ef6ba528ad9b

Igualmente, en Nigeria, se habla de un tiempo en el que vivían hombres tan altos que superaban en estatura a los árboles, unos gigantes que poseían gran sabiduría y que llegaron hasta allí desde todo el continente.

Una leyenda del pueblo japonés cuenta como sus ancestros llegaron hasta las islas desde el continente obligados por una gran catástrofe sucedida hace 3000 años. Al llegar, se encontraron con unos gigantes peludos y de largas piernas con los que batallaron largo tiempo hasta que finalmente acabaron con ellos. En la mitología de este mismo país se presentan unas criaturas humanoides llamadas Oni, algunas de las cuales son de tamaño gigantesco y de carácter maligno con interesantes características físicas como cuernos y garras.

En China encontramos un interesante relato cuyo protagonista es Kua Fu. El líder de una tribu de gigantes que habitaban los bosques en los tiempos antiguos. Hubo un año en el que el calor del sol fue tan intenso que las plantas murieron y los ríos se secaron, la gente experimentó un gran sufrimiento y no hallaban solución. Hasta que Kua Fu se propuso atrapar el Sol para tratar de revertir sus efectos y comenzó a perseguirlo como Ícaro tratando de alcanzarlo. Lamentablemente, falló en su propósito y murió de sed sin encontrar agua antes de deshidratarse. Sin embargo, en China se le recuerda como a un héroe que murió realizando un sacrifico por el pueblo chino.capa10

Los mitos Irlandeses nos hablan de los Fomorianos, las leyendas babilonias hablan de la existencia de gigantes en la antigüedad, en el folklore tibetano se dice que este país en otra época también estuvo poblado por una raza de gigantes.

Los aborígenes australianos mencionan una raza de gigantes de piel blanca y pelo rojizo y los esquimales a su vez, hablan de un tiempo en el que la Tierra estaba poblada por gigantes.


Los gigantes en los mundos de fantasía

El gigante es una criatura de aspecto humanoide que se caracteriza por poseer un tamaño y fuerza descomunales. Los gigantes son, generalmente, seres crueles, salvajes y primitivos.

El principal rasgo de un gigante, su tamaño, es verdaderamente variable. Se pueden encontrar ejemplares de unos 4 metros, los más comunes, y algunos más extraordinarios que pueden rozar el centenar de metros.

Son seres solitarios, pero se unen para las cacerías y los saqueos. Las leyendas cuentan que se alimentan de rocas, árboles, animales y personas, sobre todo de niños.

Prefieren las luchas cuerpo a cuerpo y confían en su fuerza para aplastar, barrer y arrollar, de ahí que su arma preferida sea el garrote o sus propios brazos. Sin embargo, su habilidad para lanzar y atrapar rocas los convierte en criaturas muy peligrosas en la distancia.564

Dar muerte a un gigante es una tarea realmente complicada. Se dice que la única forma de acabar con ellos es cortándoles la cabeza pero, si bien este método es infalible, no es el único. Un buen golpe certero como el que lanzó David a Goliat puede ser de lo más efectivo, aunque muy difícil de conseguir. Lo más efectivo es debilitar primero la gruesa piel del gigante con ácido o fuego e infligir entonces una herida mortal.


Bibliografía

http://www.enciclonet.com

https://www.elpensante.com/los-gigantes-en-la-mitologia-griega/

http://www.ufopolis.com

http://www.seresmitologicos.net


Pueblo prerromano hispano situado en el norte de la Península Ibérica. El territorio cántabro abarcaría desde el río Sella hasta Castro-Urdiales (Cantabria), extendiéndose hacia el sur por el valle del Pisuerga y la Lora (Burgos). Junto con galaicos y astures, los cántabros pertenecían a un conjunto de pueblos con una fuerte personalidad cultural derivada de un sustrato ligado al periodo del Bronce Final Atlántico (1200-700 a.C.), origen de la denominada Cultura Castreña del Noroeste.guerreros_cantabros

Las fuentes clásicas los mencionan, dentro del contexto de las Guerras Cántabras (29-19 a.C.), como un pueblo de economía arcaica, de costumbres bárbaras y con una organización social matrilineal, es decir basada en la preeminencia de la línea familiar materna, al igual que los britanos; de este rasgo peculiar derivaba la institución del avunculado, el tutelaje de los hijos por parte del tío materno. Otra de las costumbres, reflejadas por Estrabón (4,17), era la práctica de la covada, consistente en que tras que las mujeres dieran a luz, los maridos se introducían en el lecho, seguramente como fórmula de reconocimiento paterno.


El nombre de los Cántabros y su lengua

El origen de la palabra «Cantabría» y «Cántabros» es protocelta y celta, y consta de la raiz «cant-», que se traduce por “Zona Rocosa”, y el sufijo «-abr», significando las dos unidas algo así como: «Los que viven en las rocas», Los Cántabros, junto con los Astures y Galaicos, conformaban en los albores de nuestra era un conjunto de pueblos humanos llamados «Pueblos del Norte» y caracterizados por un atraso considerable respecto al resto de los de la Península, en lo social y en lo económico, denominándose su forma de vida «Cultura Castreña», al basarse en “Castros” o poblados fortificados situados en las cumbres de los montes.celtas12

Aún no está claro cuál era la lengua de Cantabria a la llegada de Roma. Se conservan algunos topónimos preindoeuropeos, restos de una lengua primitiva anterior a la llegada de los indoeuropeos que hablaban los pueblos del norte peninsular (Galaicos, Cántabros, Astures y Vascones). Su semejanza con el Euskera llevó erróneamente a numerosos autores a afirmar que los Cantabros hablaban una lengua de tipo vasco.


Territorio

Los Cántabros estuvieron ubicados en la parte central de la Cornisa Cantábrica y tuvieron por vecinos a los Astures al oeste, Vacceos y Tumorgos al sur y Autrigones al este. La frontera Cantabrá hacia el oeste tiene sus fronteras en la cordillera del Sueve, más allá del actual río Sella hasta su nacimiento en el valle leonés de Oseja de Sejambre. Configurando su frontera meridional, el límite continuaría por el borde de la región montañosa del norte de León y Palencia hacia el este, por la ladera sur de Peña Corada hacia la tierra de los Vacceos. La frontera estaría trazada por el valle de Ojeda hacia Alar del Rey para, de este modo, bordear por el sur de la peña de Amaya, quedando al sur los Turmogos, al sudoeste la localidad palentina de Herrera de Pisuerga, y Treviño. Desde el valle Autrigón de La Bureba por el límite natural de los montes de Poza, hasta el puerto de la Mazorra y el Valle Manzanedo siguiendo la estela del río Ebro comienza la frontera entre Autrigones y Cántabros. Sitúa la frontera oriental de estos últimos las cumbres de la Cordillera Cantábrica, dejando al sur los valles Autrigones de Villarcayo y Mena; para terminar hacia el norte, hacia la costa en siguiendo la estela del rió Asón.cantabros


Tribus Cántabras

Vadinienses

Este grupo estaría situado en la zona más occidental del territorio de los Cántabros, en el noroeste de la actual provincia de León, y es uno de los pueblos cántabros mejor conocidos y cuya dimensión geográfica puede ser más claramente identificada gracias sobre todo a la abundancia de estelas epigráficas que mencionan a los vadienses y que están repartidas por el territorio. Se expandían desde su nucleo inicial en el curso del río Esla hacia el sur y hacia el norte, en Asturias siguiendo el curso del río Sella hasta Cangas de Onis.

Ptolomeo cita la ciudad Cántabra de Vadinia, que podría corresponder con alguno de los castros prerromanos que se encuentran en la zona.

Este grupo poseía una jerarquía social muy estructurada, regida como no por un jefe, apoyado en gran parte por consejos de ancianos. Existía además un estamento menor, el clan, formado por diversas familias con antepasados comunes. En este caso en concreto eran 4 los clanes: Arcaedunos, Aroniaecinos, Cantianos y Corovescos. Como es de esperar vivían en castros y su capital era Vadinia. La gentilidad se formaba por línea femenina y las mujeres casaban a sus hijos, además de ser las hijas herederas. Además eran las vadinienses las encargadas de transmitir los derechos de la propiedad. Todos ellos visten, como norma general, de negro con túnicas con las que también se acuestan sobre las camas de paja. Los hombres vestían túnica atada con un cinturón, completando el atuendo con una especie de sombrero o gorra y abarcas de cuero. Por otro lado ellas llevaban enaguas y vestidos con bellos bordados de flores. Se cree que tanto hombres como mujeres dejaban sus cabellos largos y sueltos según la costumbre femenina, aunque en el caso de los guerreros era distinto, ya que se ponían una banda en la frente para su comodidad. Como buen guerrillero, el armamento del vadiniense estaba compuesto de armas ligueras: dardos, puñales, lanzas.

Concanos

Según los historiadores, los concanos eran una población con una identidad muy definida y, aún siendo fieros aliados de las tribus guerreras, eran muy distintos a sus vecinos. Formaron parte de las ocho tribus más importantes de la época y opusieron tremenda resistencia contra los romanos. La ciudad de Concana (su “capital”) aparece en el siglo I a.C. como una de las escasas “civitatis” identificadas. Siempre han existido diferentes teorías sobre la ubicación de esta ciudad. Ptolomeo la ubica en el mismo meridiano de Juliobriga, y por el contrario, Joaquín González Echegaray la sitúa en la zona de Liébana, cerca del pueblo que aún hoy se sigue llamando “Congarna”. En las Odas de Horacio publicadas en Roma en el año 23 a.C se describen las costumbres de los mismos como “bárbaras”. Además se destaca su afición de beber sangre de caballo como rito al dios de la guerra. Su valentía y ferocidad fue reflejada de nuevo por Silio Itálico les llevaría a combatir junto a Anibal en la segunda Guerra Púnica. En las Guerras Cántabras la única manera de conseguir la paz con ellos fue destruirlos por completo, consiguiéndolo solamente 10 años después de comenzar la lucha. Al igual que las demás tribus tenían un fuerte sentimiento de libertad, unido esto a su inconmensurable fortaleza física y su bravura, hicieron de los concanos una tribu con gran peso en la antigua Cantabria.

Avarigios

Tribu mercenaria (como no) con unas tremendas cualidades para la lucha. Se situaban a las orillas del río Namnansa (Nansa), y destacaban por sus increíbles cualidades físicas: altos, corpulentos, tez morena, largos cabellos y cráneo ancho. A diferencia de las grandes tribus como los concanos o los vadinienses, los avariginios vivían en pequeños poblados sobre las colinas, circunstancia que les daba ventaja a la hora de vigilar los valles. En esta tribu la autoridad residía en los hombres, tanto a nivel bélico como a nivel familiar, aunque se tiene constancia de que las mujeres también participaban en la guerra. Cabe destacar una costumbre avarigina, la cual recibe el nombre de la “covada”, donde el hombre después de dar a luz la mujer, este se mete en la cama y la mujer se encarga de atenderle. Toda una curiosidad. En su vida cotidiana comían según su orden jerárquico y edad, en bancos corridos junto a los muros de sus viviendas, y pasándose los alimentos unos a otros. Sus recipientes o vasijas eran de madera, calentado su contenido con piedras o cantos sacados de la hoguera que introducían en los mismos. Esta práctica se sigue utilizando hoy en día por los pastores de la montaña en Cantabria. Dormían sobre camas de paja, se lavaban con agua fría y utilizaban su propia orina para limpiarse la boca. Sus adornos eran de gran belleza, destacando hebillas de bronce, alfileres y arracadas de oro en forma de luna.

Camáricos

Los Cántabros Tamáricos habitaban en el Suroeste del Territorio Cántabro, en la región de Tamarica o Camárica. Su capital, que recibe el mismo nombre, se localiza al Suroeste del nacimiento del Ebro, en un lugar asociado al Valle del Ríos Carrión. Era precisamente al Norte de la Camárica descrita por Ptolomeo donde Plinio nos relató un fenómeno natural muy curioso:

Según Plinio:

Las Fuentes Tamáricas en Cantabria sirven de augurio. Son tres, a la distancia de ocho pies. Se juntan en un solo lecho, llevando cada una gran caudal. Suelen estar en seco durante doce días y, a veces, hasta veinte, sin dejar ninguna señal de agua, mientras que otra fuente contigua sigue manando sin interrupción y en abundancia. Es de mal agüero intentar verlas cuando no corren, como le sucedió poco ha al legado Larcio Licinio, quien, después de su pretura, fue a verlas cuando no corrían, y murió a los siete días.

Los Tamáricos mantienen el matriarcado, siendo el esposo quien aporta la dote a su esposa, manifestándose así la preponderancia del tío materno, institución conocida por avunculado, practicaban la covada; la mujer labraba la tierra mientras que el hombre saqueaba mediante incursiones de rapiña a sus vecinos Vacceos, cazaba y guerreaba. Adoraban a su Diosa de Las Aguas y las Fuentes Sagradas, deidad que enlaza cielo y tierra y pervive en las Anjanas.

Vellicos

La ubicación de la ciudad de Vellica no está muy clara aunque generalmente se admita que estaba situada en el castro prerromano y romano de Monte Cildá (Olleros de Pisuerga, Palencia), con lo cual los Vellicos estarían en esta zona norte de Palencia y áreas limítrofes de Burgos, en la que además el monte Cilda se encuentran una veintena de castros, destacando los del monte Bernocio (Aguilar de Campoo) y Amaia (Amaya, Burgos). Esta zona es una de las de mayor densidad de castros cántabros.

Salaenos

Esta tribu surgió como una división de los cantabros orgenomescos. Tenían como capital la desaparecida población de Octaviolca y extendían sus dominios hasta Colunga, Arriendas y Llanes. Al igual que sus vecinos los orgenomescos eran guerreros temibles y aferrados como nadie a su libertad. Tal era ese sentimiento que preferían la peor de las muertes antes que perder esa libertad. De hecho comían hojas de tejo, o se arrojaban vivos al fuego o incluso se hacían matar por sus propios hijos. Todo por no caer en manos de los romanos, los cuales los esclavizarían y humillarían. Este afán de libertad era tal que no existió ningún otro pueblo prerromano capaz de humillar de tal manera a las gloriosas Aguilar imperiales de tal manera durante 10 años (29-19 a.C.). Es realmente impresionante el castigo que infringieron a las legiones romanas, llegando a obligar a retirarse a la conocida legión de “Augusta” debido al miedo que estos les tenían. Esto hizo que el propio emperador de Roma tuviese que venir al territorio cantabro para dirigir personalmente las operaciones.cantabros

Mela informa que el río Saunio discurre a través de los salaenos. Unos investigadores lo identifican con el río Sella y otros con el Saja, al que documentos medievales le llama Salia, nombre que en época romana tenía también el Sella, con lo que se puede deducir en parte que los salaenos ocupaban el valle de Saja desde su nacimiento hasta su unión con el río Besaya.

Plentusios o Blendios

Los autores clásicos los sitúan en la zona del nacimiento del Ebro y al mismo tiempo en franja costera, en la zona de Portus Blendium (Suances) y del Portus Victoriae Iuliobrigensium (Santander). Después de su conquista se fundo la ciudad de Iulóbriga, que pasaría a funcionar como centro o capital organizativa de los plentusios.

Los plentusios se vieron sometidos al acoso de las legiones romanas en el asedio de Aracilum, por las que fueron derrotadas viniendo a buscar refugio en las estribaciones del monte Vindio, contemplando como el frío y el hambre acababa con ellos. Al igual que otras tribus, se caracterizaba por el individualismo y la anarquía, aunque en algunos casos llegaba a perfectos acuerdos con vistas a empresas comunes, con otras tribus en beneficio de todo el pueblo. Aferrados a sus hábitos de bandidaje, renuncian a vivir de la tierra para medrar con los saqueos y luchas continuas con las tribus vecinas.

Honraban a sus dioses, rindiendo culto al Sol y a la Luna, como atestiguan los motivos solares de las estelas y por debajo de estos, todo un conjunto de adoraciones a las ninfas, deidades acuáticas relacionadas con las fuentes. Creían en la inmortalidad del alma, y llevaban a cabo rituales funerarios de incineración de sus muertos, a menos que estos fallecieran en batalla, donde se dejaban al paso de buitres y otras aves carroñeras al considerar que estas transportaban el alma al más allá.

Caniacos o Coniscos

Los coniscos fueron la tribu más oriental de la antigua Cantabria, limitando con los Autrigones, tribu no considerada cantabra. Estos últimos siempre estuvieron aliados con las tropas romanas, no solo en las Guerras Cantabras, sino en otras guerras contra los celtas. Hace miles de años ya eran nombrados por los historiadores Pinto o Estrabón, incluso Plinio los situaba en el rio Sanga o Sauga (Se cree que el Asón), dentro del territorio conisco (valle de Ruesga). Se sabe que esta tribu fue la pobladora de estos valles mucho antes de la llegada de los romanos, ya que el primer vestigio de los mismos esta datado del año 1650-1400 a.C. En la cueva de Liusa se encontraron tres espadas de bronces con remaches de plata, creyéndose que este conjunto se trataba de un ajuar funerario. Se sabe que las armas que portaban los Coniscos son la falcata, hacha de doble filo, maza de madera, lanza y escudo.


La lengua de los Cantabros

El estudio de la lengua de los cántabros ha sido realizado basándose en la antroponimia (nombres de personas) de las inscripciones cántabro-romanas llegadas hasta nosotros, y sobre todo de los topónimos (nombres de lugares, pueblo, montes…) e hidrónimos (nombres de ríos y de otros lugares cuyas raíces hacen referencia al agua), que normalmente no desaparecen con el tiempo.

No está clara cual era la lengua cántabra a la llegada de Roma. Se conservan algunos topónimos preindoeuropeos, y muy pocos restos más. Su semejanza con el Euskera llevó erroneamente a numerosos autores a afirmar que los cántabros hablaban una lengua de tipo vasco.photo_1513_scaled[1]


Organización social y la figura del Avunculado

La sociedad se basaba en la familia, formada no solo por padres e hijos sino por todos aquellos con el mismo origen o antepasado común. Fue una organización típicamente patriarcal en la que el conjunto de los parientes se agrupaba bajo la autoridad del pater. Las mujeres al casarse abandonaban la familia y pasaban a formar parte de la del marido, así como los hijos de ambos.

Según Estrabón (Geografía, III, 4, 18):

«sean las hijas que queden como herederas y los hermanos sean entregados por ellos a sus esposas; porque poseen una especie de ginecocracia, y esto no es del todo civilizado»

Esta referencia hace referencia a que la sociedad cántabra parecía ser matriarcal, aunque la mayoría de los escritores antiguos lo desmienten.hqdefault

La importancia del Avunculado se refiere al tío materno o hermano de la madre, ya que era el único progenitor demostrable para un niño era la madre, mientras que la identidad del padre en cuestión no podía demostrarse. Ello apuntaría a una poligamia y por ello el tío materno, que sí era conocido y demostrable, ocupaba el lugar del padre en la educación y manutención del niño.


Las Guerras Cántabras

Corresponden a los últimos enfrentamientos de los romanos con los pueblos indígenas de la Península Ibérica y que concluyen con su conquista del territorio y la sumisión de la franja cantábrica en los años finales del siglo I a.C. Tras más de 10 años de paz generalizada, los cántabros, astures y galaicos se levantan en el año 29 a.C. en guerra contra Octavio, que desde hacía dos años tenía el poder absoluto después de haber derrotado a Marco Antonio. Transcurridos casi dos años sin que las legiones romanas fueran capaces de sofocar definitivamente los levantamientos de cántabros y astures, Octavio Augusto decide venir a Hispania con el fin de dirigir personalmente la guerra y acabar en pocas semanas con este problema, que ponía en entredicho las capacidad bélica del Imperio.castro cantabro

En la primavera del año 26 a.C., Augusto se dirigió hacia el frente mandando personalmente la columna que había de combatir a los cántabros, mientras sus generales y legados atacarían a los astures y galaicos. Siguiendo el curso del río Pisuerga, Augusto, a mediados del verano, llegó hasta la cabecera del rio Ebro, en la pequeña localidad montañesa de Arcillum, a 3 kilómetros al norte de Reinosa en el lugar llamado hoy Aradillos. Derrotando así a los cántabros.

Con la victoria de Agripa, yerno de Augusto, frente a los últimos núcleos de resistencia indígena y especialmente con la derrota de los cántabros en el año 19 a.C., se pone fin a las guerras de los pueblos hispánicos contra Roma. El total dominio sobre Hispania abre el período de paz conocido como la pax augusta, en la que el emperador Augusto reorganiza la administración de las provincias hispánicas y de la Galia.


Bibliografía

http://www.enciclonet.com

Los cántabros: Desde los orígenes a las Guerras Cántabras. Rafael Palacio Ramos. Narciso Herreros Cleret de Langavant y Rafael Guerrero Elecalde.