Archivos para abril, 2014


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Uno de los principales errores que se producen a la hora de elaborar un diálogo es el empleo de las mayúsculas en la intervención del interlocutor. Cuando se abre cualquier novela y se busca un diálogo, en la intervención del personaje y justo después de la raya, a veces hay palabras que empiezan en mayúscula y otras en minúscula sin un aparente orden. Estas reglas, si no se conocen, se emplean de manera incorrecta.


¿Cuándo interviene un interlocutor en un diálogo?

En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos: —¿Cuándo volverás? —No tengo ni idea. —¡No tardes mucho! —No te preocupes. Volveré lo antes posible.

Normalmente, en las novelas y otros textos de carácter narrativo, las intervenciones de cada uno de los personajes se escriben en líneas distintas. Como se ve en el ejemplo, no debe dejarse espacio de separación entre la raya y el comienzo de cada una de las intervenciones.

En textos narrativos, la raya se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes. En este uso debe tenerse en cuenta lo siguiente:

  • No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje: —Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado. / A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.
  • Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: —Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva.

¿Cómo se emplean las mayúsculas, en la intervención del narrador, dentro de un diálogo?

  • Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: —¡Qué le vamos a hacer! —exclamó resignada doña Patro. 
  • Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: —No se moleste. —Cerró la puerta y salió de mala gana.

¿Cómo se colocan los signos de puntuación dentro de un diálogo?

  • Si la intervención del personaje continúa tras las palabras del narrador, el signo de puntuación que corresponda al enunciado interrumpido se debe colocar tras la raya que cierra el inciso del narrador: —Está bien —dijo Carlos—; lo haré, pero que sea la última vez que me lo pides.
  • Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras la raya de cierre: —¿Puedo irme ya? —Se puso en pie con gesto decidido—. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.
  • Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre: —Anoche estuve en una fiesta —me confesó, y añadió—: Conocí a personas muy interesantes.

Cuando se escribe un texto, pocos nos percatamos de la utilización de los signos de exclamación o interrogación y el modo de emplearlos, especialmente mientras leemos un libro. En un texto, los principales fallos surgen con el uso de estos signos y de las mayúsculas.


¿Cómo utilizar los signos de interrogación y exclamación?

 

SIGNOS DE INTERROGACIÓN Y EXCLAMACIÓN: Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) sirven para representar en la escritura, respectivamente, la entonación interrogativa o exclamativa de un enunciado. Son signos dobles, pues existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente.

  • Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y no deben suprimirse por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre: ¿Qué hora es? ¡Qué alegría verte!
  • Los signos de interrogación y de exclamación se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen: Vamos a ver… ¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo.
  • Tras los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el punto: No he conseguido el trabajo. ¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será.
  • Los signos de apertura (¿ ¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado: Por lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano?/ Si encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer!
  • Los vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación; pero si van al final, se consideran incluidos en ellas: Raquel, ¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel? / Para que te enteres, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión, para que te enteres!
  • Cuando se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden considerar como oraciones independientes: ¿Quién era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería?
  • Cuando las preguntas o exclamaciones se separarán por coma o por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas: ¡Qué enfadado estaba!; ¡cómo se puso!; ¡qué susto nos dio!
Usos especiales:
  • Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido! –> ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?!
  • En obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!!
Existen casos en los que solo se usan los signos de cierre no ortográfico, sin los signos de apertura:
  • Los signos de cierre escritos entre paréntesis se utilizan para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación), no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía: Tendría gracia (?) que hubiera perdido las llaves; Ha terminado los estudios con treinta años y está tan orgulloso (!).
  • Es frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico: Hernández, Gregorio (1576?-1636).
Las mayúsculas, y los signos de interrogación y exclamación:
  • Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del enunciado, y sus signos de cierre equivalen a un punto, la primera palabra de la pregunta o la exclamación se escribe con inicial mayúscula, así como la palabra que inicia la oración siguiente: ¿En qué año nació tu abuelo? Si no me equivoco, tenía la misma edad que el mío. / ¡Qué miedo pasamos ayer! Se nos hizo de noche mientras bajábamos de la montaña.
  • Si la pregunta o la exclamación constituyen solo una parte del enunciado, pueden darse dos casos:
    • La pregunta o la exclamación inician el enunciado. En este caso, la primera palabra que sigue a los signos de apertura (¿ ¡) se escribe con mayúscula y la que sigue a los signos de cierre (? !) se escribe con minúscula¿Qué sorpresas me deparará este día?, me pregunto ante el espejo cada mañana.
    • La pregunta o la exclamación no están colocadas al comienzo del enunciado, sino que siguen a otra palabra o palabras que también forman parte de este. En ese caso, la primera palabra de la pregunta o de la exclamación (la que sigue a los signos de apertura) se escribe con minúscula: Natalia, ¿puedes ayudarme?/ Pero ¡qué alegría tan grande verte por aquí!

Al principio, y a lo largo del desarrollo de la novela, comencé a utilizar para todos los diálogos el guión, más por desconocimiento y comodidad que por otra cosa. Un gran error, aunque fácilmente solventable a la hora de corregirlo. Además es uno de las faltas que más le resalta al lector, y lo primero que te comentan cuando abren el libro.

SOLUCIÓN: En Word, que es el editor de textos que utilizo, CTRL+B o a través del menú editar, se selecciona el menú de “Buscar y reemplazar”. En la pestaña reemplazar ponemos en el campo “Buscar” el guión y en el campo “Reemplazar con” el guión de diálogo o raya, y pulsamos el botón “Reemplazar todos”. Automáticamente te cambia todos los guiones del documento. Después sólo habrá que sustituir las rayas en los casos que sean guiones, tal y como se explica más abajo.


¿Cómo diferenciar la utilización de guiones y rayas?

 

GUIÓN: Signo ortográfico (-). Se usa en los casos siguientes:

1. Como signo de unión entre palabras u otros signos

o Nombre propios: Sánchez-Cano / Trasvase Tajo-Segura.

o Nombres comunes: Kilómetros-hora / El director-presentador del programa ha dimitido esta mañana.

o Adjetivos: Ítalo-francesa / teórico-práctica.

o Cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula, se escribe guion intermedio: Anti-OTAN.

o Uso del guión de modo “Estilístico”: Las dos terminaciones ontológicas cardinales que en ella describe Sartre —ser-para-sí, ser-para-otro— tienen en el “ser-para” su fundamento común.

o Para unir combinaciones gráficas: Durante los siglos x-xii / sub-18 / curso académico 71-72.

2. Como signo de división de palabras a final de línea

Cuando, por motivos de espacio, se deba dividir una palabra al final de una línea, se utilizará el guion de acuerdo con las siguientes normas:

o No separar letras de una misma sílaba: Ma- / linterpretar; de- / samparo.

o Dos o más vocales seguidas nunca se separan: Cau- / sa; come- / ríais.

o Si la primera silaba es una vocal, no se deja sola: Amis- / tad; he- / rederos.

o La h intercalada actuará como si no existiera: Cohi- / bir; vihue- / la.

o La x seguida de vocal es insociable: Ex- / traño; ex- / ceso.

o La ch, la ll y la rr no se pueden dividir: Ca- / lle; pe- / rro; pena- / cho.

o Tres consonantes seguidas se separan en dos sílabas: Ist- / mo; sols- / ticio.

o Cuatro consonantes, las dos primeras a una silaba y las otras dos a otra: Cons- / treñir, abs- / tracto.

o Las expresiones numéricas deben escribirse enteras dentro de la misma línea: Juan XXIII; 1 325 000 pts.

RAYA: Signo ortográfico (—). Se usa en los casos siguientes:

1. Para encerrar aclaraciones o incisos:

Para él la fidelidad —cualidad que valoraba por encima de cualquier otra— era algo sagrado.

2. Para introducir una nueva aclaración o inciso en un texto ya encerrado entre paréntesis:

Si desea más información sobre este tema (la bibliografía existente —incluso en español— es bastante extensa), deberá acudir a otras fuentes.

3. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin que se mencione el nombre de estos:

—¿Cuándo volverás? —No tengo ni idea. —¡No tardes mucho! —No te preocupes. Volveré lo antes posible.

4. Se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes:

o No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje: —Espero que todo salga bien —dijo Azucena con gesto ilusionado. / A la mañana siguiente, Azucena se levantó nerviosa.

o Se escriben dos rayas, una de apertura y otra de cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después: —Lo principal es sentirse viva —añadió Pilar—. Afortunada o desafortunada, pero viva.

o Cuando el comentario o aclaración del narrador va introducido por un verbo de habla (decir, añadir, asegurar, preguntar, exclamar, reponer, etc.), su intervención se inicia en minúscula, aunque venga precedida de un signo de puntuación que tenga valor de punto, como el signo de cierre de interrogación o de exclamación: —¡Qué le vamos a hacer! —exclamó resignada doña Patro (y no —¡Qué le vamos a hacer!—Exclamó resignada doña Patro).

o Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje deben cerrarse con punto y el inciso del narrador debe iniciarse con mayúscula: —No se moleste. —Cerró la puerta y salió de mala gana.

o Si tras el comentario del narrador continúa el parlamento del personaje, el punto que marca el fin del inciso narrativo se escribe tras la raya de cierre: —¿Puedo irme ya? —Se puso en pie con gesto decidido—. No hace falta que me acompañe. Conozco el camino.

o Si el signo de puntuación que hay que poner tras el inciso del narrador son los dos puntos, estos se escriben también tras la raya de cierre: —Anoche estuve en una fiesta —me confesó, y añadió—: Conocí a personas muy interesantes.

 


  1. Proyecto golem (MAGIA)
  2. Proyecto golem (CONVERSANDO CON UN DRAGÓN)
  3. Proyecto golem (SOBREVOLANDO)
  4. Proyecto golem (DE CAZA)
  5. Proyecto golem (DESDE LAS MURALLAS)
  6. Proyecto golem (JUGANDO A SER DIOS)
  7. Proyecto golem (LA REINA DE LOS ESCORPIONES)
  8. Proyecto golem (LA DESOLACION DE UN REY)
  9. Proyecto golem (LA SENDA DE LA PROFECÍA)
  10. Proyecto golem (UN EXTRAÑA EN LA NIEVE)