Reseñas del Autor: Devoradores de Cadáveres

Publicado: abril 29, 2016 en Reseñas del Autor
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De las muchas cosas buenas que se pueden sacar de esta lectura quisiera resaltar tres, que a mi parecer aportan una visión muy importante de dos de los pueblos o culturas más importantes de la época: los Vikingos y el mundo musulmán. Para empezar, y quizás la razón más importante, es que por primera vez se recoge por escrito una visión real de los pueblos del norte y de su cultura. Por otro lado, aparece un debate que muchos dan por sentado, pero a la vista de la falta de pruebas, no se puede considerar cerrado ni obviarlo: la existencia de hombres de Neanderthal hasta la Edad Media. Por último, también es reseñable el choque cultural que aparece dentro de la novela y la visión distorsionada que tenemos hoy en día de lo que fue el mundo musulmán o el vikingo.devoradores-de-cadaveres-michel-cricton-ref6958

La historia está narrada en el año 921 de la Era Cristiana y proviene de un árabe llamado Ahman Ibn-Fadlan, un personaje histórico de cuya vida poco o nada se sabe, salvo que era una persona extraordinariamente culta y que pertenecía a la familia del califa de Bagdad a quien no admiraba particularmente. Toda la historia de la novela se basa en el relato testimonial de este embajador y se trata de un documento que describe con suma exactitud la vida y sociedad  de los vikingos. El manuscrito original no ha llegado intacto hasta nuestros días y para reconstruirlo hay que basarse en fragmentos parciales conservados en reproducciones posteriores.

Sobre la sociedad de su tiempo se saben muchas más cosas. Bagdad por ejemplo, era conocida como la Ciudad de la Luz y fue durante el siglo X la ciudad más civilizada de la Tierra, llegando a albergar más de un millón de habitantes dentro de sus murallas; era, además, centro de actividad intelectual y comercial dentro de un vasto imperio lleno de esplendor y riquezas. Era en definitiva la sociedad más avanzada culturalmente de la época. Por eso la visión que se debe de tener de Ibn-Fadlan es la de un hombre culto que manifiesta su indignación por las costumbres de los hombres del norte por considerarlas vulgares, obscenas y bárbaras. No obstante, elogia otras muchas cualidades de los vikingos a lo largo de la narración.michael_crichton_wide_crop

Cuando Michael Crichton, el autor de «Devoradores de Cadáveres», plasma las citas de Ibn-Fadlan en los pies de página, se ve a un escritor cuyo fin no es entretener, sino informar, y aunque plasme su censura hacia determinados actos realizados por los vikingos, pasa inmediatamente a sus observaciones imparciales sobre ellos. Su tono es más bien el de un recaudador de impuestos y no el de alguien que cuente un cuento y enfatice su narrativa. El propio Michael Crichton mantiene esta narrativa a lo largo del texto.

Así, la historia comienza cuando el rey de los búlgaros solicita al califa de Bagdad un emisario que le instruya en religión y le ayude a familiarizarse con las leyes del Islam. El elegido es Ibn-Fadlan, quien nunca llegará a completar su misión; las vicisitudes de su viaje le llevarán a formar parte de un grupo de vikingos, liderados por el valiente Buliwyf hasta los dominios del rey Rothgar, donde impera un terror indescriptible. El viaje servirá también para entrar en contacto con una cultura muy alejada del refinamiento de la suya, para observar las costumbres de la vida cotidiana de unos pueblos que para él son bárbaros paganos y también para maravillarse con su cultura y los valores de aquellos hombres en el momento histórico en el que vivían: el valor, la resignación ante la muerte o el excelente trato hacia sus esclavos.

THE 13TH WARRIOR, Dennis Storhoi, Asborn Riis, Albie Woodington, Mischa Hausserman, Oliver Sveinall, Daniel Southern, John DeSantis, Richard Bremmer, Tony Curran, Antonio Banderas, Neil Maffin, Clive Russell, 1999. ©Buena Vista Pictures

Así describía Ibn-Fadlan a los vikingos:

«Nunca he visto personas con un cuerpo tan perfecto, son como palmeras y rosados de piel. No llevan quartac ni caftán, sino que los hombres llevan un vestido que les cubre medio cuerpo (…) Cada uno lleva un hacha, una espada o un cuchillo. Las espadas son de hoja ancha y las empuñaduras tienen adornos francos (…) Cada individuo lleva, desde la raíz de las uñas hasta el cuello, árboles verdes, imágenes y otras cosas (tatuajes) (…) Cada mujer lleva sobre el pecho una cajita de plata, plomo o hierro, según lo rico que sea su marido. Cada caja tiene un anillo al que va unido un cuchillo que también reposa sobre el pecho. Llevan collares de oro y plata alrededor del cuello, porque cada hombre que posee 10.000 dirham hace forjar un collar para su mujer; cuando tienen 20.000, dos, y etc., por lo que se ven algunas mujeres con muchos collares».

Y sus costumbres:

«Son las criaturas más sucias de Alá. No se lavan ni tras sus necesidades corporales, ni después de mantener relaciones sexuales, ni mucho menos se lavan las manos después de comer (…) Sin excepción, cada día se lavan el rostro y el cuerpo en el agua más sucia e inmunda que se pueda imaginar. (…) Cada uno se suena la nariz, escupe y se lava la cara y el cabello en el mismo recipiente».

O sus ritos funerarios:

«Me contaron que cuando muere uno de sus jefes, consumen su cuerpo con fuego. Cuando supe que uno de sus líderes había muerto, quise verlo con mis propios ojos. Primero lo dejaron en su tumba (…) por espacio de diez días, hasta que hubieron terminado sus ropas fúnebres (…) Juntaron sus bienes y los dividieron en tres partes. La primera era para su familia. La segunda se gastó en las ropas y con la tercera compraron bebidas que tomarían el día en que se queme a una muchacha para que muera con su amo».

Antes de leer este libro, vi la película «El guerrero número 13», de Antonio banderas. Ya sé que normalmente la gente se lee antes el libro, pero yo desconocía su existencia hasta que me puse a investigar de donde venía el argumento de la película, y me sorprendió lo fielmente reflejado que estaba respecto a la novela. Cosa que no ocurre con otras como «La última legión», cuyo estilo me resultó insultante y decepcionante comparado con el gran argumento del libro de Massimo Manfredi.13warrior

Pero no sólo me interesó el libro por la película, sino porque en ella se lucha contra hombres culturalmente atrasados, recordándome en muchos aspectos las descripciones del hombre prehistórico del «Clan del Oso Cavernario». La similitud con los Neandertales de la saga de los Hijos de la Tierra me hicieron decantarme por esta lectura, pese a tener otra novela entre manos. Descubrí la existencia de un debate muy al estilo del programa de Cuarto Milenio: la presentación de los Hombres de Neanderthal supervivientes a la Glaciación de Würm conviviendo con el hombre moderno, una teoría que no tiene ningún registro fósil. Aún así el argumento me parece netamente interesante y original, y hace de esta novela una mezcla de varias cosas que la hacen singular desde el punto de vista literario.

A lo largo de las páginas, e independientemente de sus implicaciones históricas, hay un gran libro de aventuras ambientado dentro del mundo vikingo y de su mitología, en donde se engloban los monstruos propios de su cultura, como el Korgol o los Wendol. Cabe destacar las notas del autor, en las que unas veces se explican y otras se aclaran, aspectos de la cultura nórdica, cuentos musulmanes o anotaciones que ayudan a la comprensión del texto y le dan fuerza a la historia. Se muestra a los protagonistas, en las concisas descripciones del autor, como seres terrenales que sienten y padecen o que realizan actos considerados tabú en la sociedad en la que vivimos: si un rey vikingo está poseyendo a una esclava mientras organiza un banquete, ¿por qué no lo vamos a contar? De vez en cuando está bien ver cómo los protagonistas de una historia sienten miedo o grandes guerreros mueren sin apenas verles pelear o se emborrachan hasta perder el sentido, un punto de realismos que los hace más humanos. 13th-warrior

Por otro lado, son pocas las cosas que no me han gustado de esta novela, pero quizás la que más he echado en falta es la carencia de sentido del drama, de enfatizar la historia como un buen narrador. No estoy leyendo el informe de un funcionario, sino una historia de aventuras que me lleve a vivir en un mundo que muchos han soñado e imaginado y, francamente, su narración fría e imparcial, puede llegar a ser exasperante.

VALORACIÓN: 8,5/10
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